Copa Libertadores

El Olympique de Marsella se burla de la suspensión del Boca-River

El Olympique de Marsella se burla de la suspensión del Boca-River

AFP

El Twitter oficial del conjunto francés recurrió a un conocido capítulo de Los Simpsons para hacer una broma sobre el diluvio de Buenos Aires.

La lluvia se ha convertido en la gran protagonista del día en Buenos Aires. Las abundantes precipitaciones a lo largo de todo la jornada han obligado a suspender la final de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y River Plate hasta el domingo a las 20 horas. Este hecho ha dado lugar a un sinfín de comentarios en redes sociales, aunque ha sido uno desde el perfil oficial del Olympique de Marsella el más destacado.

Horas antes del partido el conjunto publicó una fotografía en la que se podía ver a Lucas Ocampos, Lucho González y Enzo Francescoli, futbolistas que vistieron ambas camisetas. Sobre ellos el eslogan "Legado millonario" y un mensaje: "No queremos elegir bandos... ¡Pero nuestro legado es del gallinero! Lo mejor a River Plate y Boca Juniors en el Superclásico por la Libertadores".

Sin embargo, lo peor estaba por llegar. Una vez que el partido se hubo suspendido, la misma cuenta respondió a su propio tuit con una pregunta: "¿Todo bien por allá, amigos?". Para acompañar la publicación, se decantaron por unas imágenes de Homer Simpson navegando en una balsa por la ciudad inundada.

Los comentarios se sucedieron durante horas, de igual modo que las interacciones, que superaron la barrera de las 5.000 entre retuits y likes. No obstante, muchos aficionados no se tomaron la broma con demasiado humor y comenzaron a atacar al Olympique de Marsella, sacando a relucir su final perdida en la Europa League la temporada pasada ante el Atlético de Madrid o su descenso a Segunda División por problemas económicos.

Un día de locos

Muchos aficionados ya se encontraban dentro del estadio cuando se dio la noticia de que el partido no se podría disputar. La peor parte se la llevaron los que acudieron desde zonas más lejanos y tuvieron que asumir que tendrían que esperar un día completo más para ver la gran final. Entre continuos rumores de aplazamiento y no aplazamiento los árbitros decidieron optar por no disputar el primer partido de la final al entender que el césped estaba impracticable.