Es un derbi y sólo me planteo ganar

Es evidente que este derbi tiene un tinte totalmente distinto para los madridistas a todos los disputados en los últimos años. Por primera vez en muchísimo tiempo, no nos va la vida en ello. Si gana el Atleti, que se está jugando nada menos que entrar en Champions, tampoco nos va a quitar muchas horas de sueño. Lo nuestro es preparar la final de París del día 28 y, mientras tanto, el calendario nos ha deparado cuatro 'amistosos' que se convertirán en una pequeña pretemporada para llegar a la cita con el Liverpool a tope y con la moral intacta. Todo eso es tan verdad como que hay un regusto interno entre los madridistas de querer dar una lección a los vecinos del barrio de San Blas por haberse empeñado en hacernos un feo negándose a hacer un pasillo que estaba más que justificado.

Los vikingos no queremos que se nos lesionen los nuestros ante la persepectiva maravillosa de ganar esa deseada 14ª dentro de tres semanas en la Ciudad de la Luz. Pero como Ancelotti hará bastantes rotaciones, no seré yo quién le diga a nuestros suplentes de lujo que no metan la pierna y que no se empleen con ardor. Al contrario. Me imagino a Camavinga y Valverde dándole una lección a los centrocampistas del Cholo de cómo se juega con agresividad, personalidad y ambición. Y arriba, tenemos a Rodrygo on fire y a Vinicius, que ante el Atleti se motiva porque es el equipo ante el que debutó hace cuatro años. Y no descarto a Nacho demostrando por qué fue uno de los héroes ante el City de Guardiola, o a Vallejo reivindicándose cuando todos creíamos que le venía grande la camiseta y a Lucas Vazquez confirmando que un canterano siempre sale a muerte ante las camisetas rojiblancas. Asi que cambio mi arranque de artículo. Hay que ganar este derbi como sea. Al Atleti, ni agua.