Es el título de Karim Benzema

Cuando un servidor se pone a escribir esta columna de opinión siempre intenta ser original. Y eso pasa primero por encontrar un titular bonito y llamativo. Esta vez reconozco que mucha gente dirá y escribirá lo mismo que yo. Porque no hay mejor resumen de la conquista del campeonato nacional que éste: la Liga de Karim Benzema. Cualquier otra descripción sería menospreciar al delantero francés. No sólo porque acabará siendo el Pichichi (por primera vez en su carrera) y porque sus goles han sido decisivos para ganar más partidos que los demás clubes, sino porque todo su ser ha influido de forma esencial en el buen funcionamiento del equipo merengue. Sea como jugador, como capitán o como compañero, Benzema ha sido el guía supremo hacia la victoria.

Nadie puede ponerle un pero a esta evidencia y nadie debe olvidar de dónde viene mi compatriota. Al ver al Madrid proclamarse campeón ayer, me vino a la mente un recuerdo triste de aquella primera temporada de Benzema con la camiseta blanca. La imagen de una noche fría en el Bernabéu con un delantero galo abatido después de un partido dónde había visto a Higuaín marcar dos goles y, él, haber entrado por sólo unos minutos. Me confesó con la voz baja: "Hay que decir las cosas como son, sólo soy un suplente en este equipo". Ahora, querido Karim, eres el número uno, el "p... amo".