Ganas de revancha frente al Amorebieta

No se dejen engañar por la posición que ocupa EL Amorebieta, decimonoveno, ni por la distancia en puntos respecto al Real Valladolid, 26, ni porque tan sólo ha ganado cuatro partidos durante toda la temporada. Parte de la afición habla incluso de una posible goleada en el José Zorrilla frente al equipo vasco, pero si hay un equipo que le ha puesto en muchos problemas al Pucela en esta Liga SmartBank ese es la SD Amorebieta. Y no hablo del partido de la primera vuelta, jugado en Lezama donde en un mal día del equipo de Pacheta le cayeron cuatro goles; ya se enfrentaron en pretemporada en el Trofeo Villa de Zaratán, en un partido en el que los vascos lograron adelantarse por dos ocasiones mientras que el Real Valladolid logró igualar al final de la conclusión gracias a un penalti transformado por Nacho.

La durísima goleada en Lezama dolió mucho y sembró algunas dudas sobre el sistema y la alineación que dispuso Pacheta en ese partido. Afortunadamente, desde entonces el técnico burgalés ha sabido reconducir la trayectoria del equipo y este domingo se volverán a ver las caras en el José Zorrilla en situaciones completamente diferentes. Mucha gente achacó esa derrota a las dimensiones del campo de Lezama, a la alineación incial presentada en ese encuentro, con Janko, Fede San Emeterio, Kike Pérez, Lucas Olaza y Roberto en la porteria del Pucela. Tres de estos futbolistas ya no forman parte de la actual plantilla y los otros dos son muy suplentes en este momento.

Desde mi punto de vista, el estilo de juego del Amorebieta no beneficia en absoluto al estilo de juego que practica el equipo de Pacheta. Practica un fútbol primitivo pero efectivo en muchos casos frente a equipos como el Real Valladolid, que intentan realizar un fútbol más vistoso. Al equipo vasco le interesa más que el balón esté más tiempo por el aire que a ras de césped, centros desde la banda a sus delanteros centros, que puede ser bien, Iñigo Orozco, con 1,93 metros, o Gorka Guruzeta, con 1,88 metros. Un centro del campo destructor con la misión de asfixiar a los dos centrocampistas creadores de juego del Pucela como son Roque Mesa y Álvaro Aguado. Una defensa fuerte en el juego aéreo, que últimamente está teniendo problemas para defender las jugadas a balón parado del equipo rival, como frente al Leganés en su último partido. Es el típico equipo de la antigua Segunda División B encuadrado en el grupo vasco, equipo muy físico que practica un fútbol directo con balón aéreo desde la defensa a los delanteros y cuanto menos pase por los pies de los centrocampistas muchísimo mejor.

Dos estilos de fútbol completamente antagónicos, pero igualmente válidos para intentar lograr la victoria. De lo que estoy convencido es de las ganas de revancha que tendrá la afición del Pucela y de cada uno de los futbolistas que salten al campo de Zorrilla. Pacheta e Íñigo Vélez se conocen muy bien y ninguno de ellos renunciará a su estilo. Los primeros 30 minutos de salida en tromba del Real Valladolid, ese rodillo en forma de apisonadora con el que somete el equipo de Pacheta en casa a los rivales últimamente y que debe tratar de que sea efectivo y se traduzca en goles tempraneros, como sucedió frente al Cartagena. Eso puede facilitar mucho las cosas frente a un rival que viene al Zorrilla, jugándose la vida, luchando por salvar la categoría y eso le hace aún mucho más peligroso. Al equipo de Pacheta, por el tipo de fútbol que practica, le vienen mejor que equipos que le quieran jugar de tú a tú y salgan desde un principio a buscar el partido y dejen espacios; pero esa no será ni mucho menos la fórmula vista en esta ocasión. Lo cierto, es que cada vez hay menos margen de error si se quiere ascender de forma directa a Primera División, porque de momento, ninguno de los equipos que forman el pelotón de cabeza están fallando.