Prohibido cometer errores a estas alturas

Después del empate frente al Girona, todos abandonamos el estadio José Zorrilla con la sensación de que el Real Valladolid había perdido dos puntos; después de que el equipo remontara un resultado adverso y acariciara una nueva victoria más en casa. ¿Y por qué fue? Por un nuevo error infantil de El Yamiq, una pelada de cables propia de un jugador juvenil en formación y no de un futbolista profesional internacional por su país, aunque no fuera convocado para la última Copa de África. El marroquí tiene mucho poderío físico para jugar en esa demarcación, pero le falta la concentración, la calma y la sangre fría que exige el puesto de defensa central. Ni ha sido la primera que hace y mucho me temo que tampoco será la última, y lo que más duele es que le están costando puntos al Pucela.

Ya nos sabemos el discurso que esto es muy largo y aún nada es decisivo, pero yo pienso que hay mucha diferencia entre ascender de forma directa y tener que jugar un playoff de ascenso. ¿Cuantos hubieran apostado que el Real Valladolid ascendía en la temporada 2018? Pues eso es jugar el playoff, apostar a la ruleta rusa. No importa lo que hayas hecho durante toda la temporada, es el último sprint que a algunos equipos se les hace demasiado largo y a otros que han llevado una temporada más irregular y discreta, resulta que llegan a ese tramo de la competición en un estado de forma mucho mejor que el tuyo y logran ascender. Lo más fiable es apostar sobre seguro e intentar ascender de forma directa y para eso se necesitan sumar puntos, pero sobre todo no regalar.

El Pucela vuelve a jugar fuera de casa y últimamente estos partidos se le suelen hacer bola. Hay dos versiones del equipo muy claras, una como local que durante la primera media hora es un vendaval de dominio y fútbol ofensivo; y otra muy distinta cuando juega como visitante, mucho más discreta y comedida. En el José Zorrilla, el Real Valladolid toca rock and roll y fuera de su estadio toca una canción melódica. Hay muchos factores que pueden influir como son el césped, el apoyo de toda tu afición... pero sorprende las dos versiones tan diferentes que vemos del equipo de Pacheta.

El rival de mañana es un equipo que cuenta con el máximo goleador de la categoría, Rubén Castro, con 15 goles, y que, de momento, comparte con Stuani. El Cartagena FC es un equipo que cuenta con buenos futbolistas en su plantilla como son Gastón Silva, De Blasis, Mo Dauda, Ortuño. Okazaki... quizás lleva menos puntos en la tabla de clasificación de los que merece por su fútbol. En la última jornada frente al Ibiza, el equipo resultó perjudicado con dos penaltis en contra y su afición estará de uñas desde el comienzo del partido contra el estamento arbitral. El Cartagena intenta siempre jugar al fútbol y eso le beneficia al equipo de Pacheta, se verá un buen partido y el Real Valladolid debe intentar volver a ganar fuera de casa.

Ver de nuevo a Cristo González en el once inicial me sorprendería, ya se vio en el último partido que fue salir Sergio León al campo y golito a la cazuela. Pacheta debe intentar que su mejor hombre arriba, como es Shon Weissman, vuelva a marcar y estar enchufado en su faceta goleadora si el Real Valladolid quiere luchar por ascender de forma directa a la categoría de oro del fútbol español. Pero lo más importante es que si el partido no se puede ganar al menos no deben regalarse puntos de forma absurda como en el último encuentro. Pienso que la línea que más dolores de cabeza le lleva dando al técnico burgalés es la defensa, por eso insistió tanto en el fichaje de Josema en este mercado de enero. No me creo que Josema haya venido de ser suplente de un equipo de Primera División como el Elche, para ser suplente de un equipo de Segunda División como el Pucela y más siendo una petición expresa de Pacheta. No sería ni mucho menos descabellado que debutará frente al Cartagena, acompañando a Javi Sánchez en el centro de la defensa, aunque lógicamente Joaquín opta a ese puesto también.