Faltó aire y sobró la Copa de Africa

Al Villarreal le faltó el aire en el momento clave del partido. El equipo de Emery planteó un partido intenso, valiente y siempre de cara al área rival, buscando con descaro a su rival en su campo. Al no tener pólvora y efectivos (tiene nueve bajas y sólo un delantero), el técnico apostó por un equipo intenso y con jugones en el medio, buscando que la llegada desde atrás hiciera el daño que no podían hacer los de arriba que no estaban. Queda la sensación de que los amarillos hubieran disfrutado más con gente como Dia, Chukwueze, Alcácer y Danjuma. De haber estado, el dolor de muelas para los rojiblancos habría sido mayor, en la primera parte.

Si uno analiza el partido es lo que hizo Simeone, que sacó a los que tenía en el banquillo de ese perfil, algo que Emery no pudo hacer porque no los tenía. Además, tras el segundo gol, el equipo amarillo buscó refugiarse y respirar un poco ya que el esfuerzo había sido descomunal durante una hora. Un rato que el Atlético aprovechó para echar el resto e intentar solventar el lío en el que se había metido. A Emery le faltó fondo de armario, ese que este año sí tenía, pero que las lesiones, la COVID y la Copa de África (cuatro bajas) le han quitado. Los amarillos acabaron apretando y dando una buena imagen, algo que hace ser optimistas con un equipo que supo rehacerse en un momento complicado.