13 meses después, es diferente

El 2-8 es historia. Pasó. Y no influirá cuando Bayern y Barça vuelvan a verse las caras esta noche, justo trece meses después de aquella fatídica noche en Lisboa que hizo pedazos al club culé. No está Flick. No está Messi. No está Alaba. Y sí Nagelsmann, gran protagonista del nuevo proyecto en el Allianz Arena tras la marcha de Hansi. Es el momento de Julian, que no puede ser más consciente de que el reto en Múnich es muy diferente al que aceptó en su día en Leipzig. Mientras en el este de Alemania obtuvo tiempo para construir un equipo que fuera capaz de competir con el Bayern a largo plazo, lo único que cuenta en el sur es ganar. Y si puede ser a corto plazo, mejor.

La planta noble espera una victoria en el Camp Nou que confirme el cartel de favorito. El Bayern llega con esa condición y con Lewandowski, Gnabry y Musiala en forma a pesar del caos aéreo que se produjo el domingo a la vuelta de Leipzig, mientras los jugadores blaugrana pudieron pasar el fin de semana en el sofá. El Barça sólo ganó dos de los once partidos en los que se enfrentó al Bayern a lo largo de una historia que, eso sí, siempre quedará marcada por ese 2-8. Aunque no importe cuando eche a rodar el cuero esta noche.