Los cuatro son la esencia del Real Madrid

A mi edad, 56 años ya cumplidos, es difícil emocionarse por el simple hecho de compartir unos minutos con los que en tu juventud fueron tus ídolos. Pero tengo que confesarles que cuando vi delante de mis ojos a Butragueño, Del Bosque, Camacho y Valdano juntos, me entró un escalofrío por el cuerpo recordando las inolvidables noches de gloria madridista que me dieron en ese Bernabéu mágico que este domingo vuelve a abrirnos su corazón y sus puertas año y medio después. Mi colega Roberto Gómez, un anfitrión impagable, consiguió reunir en Alalpardo, un coqueto pueblo situado a 45 kilómetros de Madrid, a toda la crème de la crème del fútbol madrileño. Dio gusto ver en sintonía a Enrique Cerezo, Ángel Torres, Raúl Martín Presa y Emilio Butragueño (los representantes de los cuatro clubes madrileños en Primera) departiendo anécdotas y compartiendo recuerdos. El fútbol madrileño goza de muy buena salud y ese buen rollo lo empiezan transmitiendo sus responsables.

Pero si a todos ellos le unimos la sabiduría inigualable de Del Bosque (el Señor de La Octava y La Novena), el espíritu irreductible y fanáticamente honesto de Camacho, y el verbo cálido, sensato y seductor de Valdano, sólo cabía dejarse llevar y disfrutar de una mañana inolvidable para este servidor. Y todo para hacer honor a un torneo de cantera que es lo más puro que le queda a este bendito deporte. La cita merece la pena.