Mismos rivales, técnicos distintos

El nuevo Inter sí quiere rendir en Europa. Igualar el éxito de Antonio Conte va a ser complicado para Simone Inzaghi, pero en la competición continental sí tiene margen de mejora. De hecho, la Champions fue la asignatura pendiente del anterior técnico, que no superó la fase de grupos en ninguna de las dos temporadas en las que ocupó el banquillo nerazzurro. Dzeko ha llegado para intentar suplir la durísima baja de Lukaku, y aunque el bosnio, más veterano, no produce en los adversarios el mismo temor que el belga, es evidente que ha demostrado con creces sus credenciales en la máxima competición. Hakan Çalhanoglu, que ha cambiado de club en la misma ciudad de Milán, es el fichaje que más expectación ha despertado, y de hecho su estreno ante el Genoa fue espectacular. Inzaghi está manteniendo el esquema de tres centrales que usaba Conte y sigue contando con piezas de gran valor en la medular como Brozovic, Barella o Sensi.

El Shakhtar se metió con fortuna. Aunque los equipos de Roberto De Zerbi tienen fama de jugar un fútbol atrevido y alegre, en la ronda previa fue inferior al Mónaco y se acabó clasificando gracias a un autogol del rival. El contingente de brasileños se ha ampliado y ahora abundan también en la línea defensiva, tradicionalmente ocupada por jugadores ucranianos. Marlon, el ex central del Barcelona, ha llegado desde el Sassuolo de la mano de su entrenador. El menudo Marcos Antonio puede progresar mucho con un técnico que habla su mismo lenguaje futbolístico, y el potentísimo Lassina Traoré, fichado del Ajax, ocupa una posición de delantero centro revitalizada con su incorporación. El Shakhtar le ganó al Madrid el año pasado jugando al contragolpe, pero De Zerbi suele apostar por la posesión y la asunción de riesgos en la salida de balón.

El Sheriff disfrutará de la experiencia. Claramente inferior a todos los rivales del grupo, el campeón moldavo va a jugar sin presión. La fortaleza defensiva ha sido la base de su sorprendente clasificación. En los ocho partidos que ha jugado en las rondas previas sólo ha encajado dos tantos. Sus centrales sudamericanos, el colombiano Arboleda y el peruano Sanguinetti, han construido un muro delante del providencial guardameta Athanasiadis. El maliense Adama Traoré y el también colombiano Frank Castañeda aportan la calidad en un conjunto que va a plantear sus partidos de Champions al contragolpe.