El día del reencuentro

El Real Valladolid y su aficiónvolverán a verse las caras mañana viernes en un partido oficial frente al Real Zaragoza. La última vez que el Estadio José Zorrilla albergó su último partido de los de verdad, con público en directo, fue el ocho de marzo de 2020. El Real Valladolid lleva desde el seis de marzo sin ganar un partido oficial, fue frente al Getafe, y la afición del Pucela está deseosa de celebrar de nuevo una victoria de su equipo. Frente a Las Palmas, se vieron detalles que invitan a la esperanza, cosas más positivas que negativas, pero queda muchísimo trabajo por hacer. Se notó mucho que el equipo viene de una preparación prácticamente física y con apenas partidos jugados. La falta de ritmo a estas alturas de los de Pacheta era más que previsible, y más viendo cómo se desarrolló la pretemporada.

Lo mejor del partido se vio en la primera parte y al principio de la segunda, con un equipo que salió a tener la posesión y dominar. Marcos André fue el arma más peligrosa del club blanquivioleta durante todo el partido, con un Shon Weissman desaparecido. Las peores noticias fueron que los dos defensas centrales tuvieron que retirarse por problemas físicos. Sorprende mucho el caso concreto de Javi Sánchez, un futbolista que parece de cristal y que tiende a lesionarse con bastante frecuencia, algo pese a lo que fue comprado. Primer partido oficial con el equipo esta temporada y primer susto, aunque desde este martes se ejercitó con el resto de sus compañeros. Esperemos que tenga suerte esta temporada, le respeten las lesiones y pueda demostrar su verdadero nivel.

Los cambios en el centro del campo, con la entrada de San Emeterio y Aguado, más el cansancio acumulado, fueron los peores enemigos del equipo frente a Las Palmas. La receta de Pacheta para intentar ascender esta temporada contiene mucha humildad, trabajo y sacrificio de todos los componentes de la plantilla pucelana. Sabe que será una temporada muy larga, quiere dosificar esfuerzos ya desde el principio y que todos se sientan importantes para ayudar al equipo a lograr el objetivo final. Pero ya se ven los trazos de lo que quiere el entrenador de Salas de los Infantes: un equipo muy serio en defensa que conceda muy pocas ocasiones de gol al rival, dominador de los encuentros y dueño de la posesión del balón. Esa parece ser la idea de juego que tiene el entrenador burgalés, aunque frente a Las Palmas no le salió todo lo bien que hubiera querido. Pacheta, es un entrenador con carisma, motivador, optimista por naturaleza y que tiene verbo fácil para alentar a las masas; pero la afición del Pucela quiere ya hechos y no solo buenas intenciones. El mejor entrenador que ha pasado por orillas del Pisuerga hasta el momento en toda la historia del Real Valladolid, tiene nombre y apellidos: don Vicente Cantatore.

Para saber si es bueno el punto frente al equipo isleño, habrá que esperar al partido de mañana frente al Real Zaragoza en el estadio José Zorrilla. El equipo necesita ganar en partido oficial, ganar confianza y dar una merecida alegría a su afición. Hay que ganar, porque aunque esto acaba de empezar, siempre es bueno ubicarse en la parte alta de la clasificación. Mañana es el día del reencuentro entre la afición pucelana y su equipo en partido oficial, y sería bueno también reencontrarse con la victoria.