Roglic, el favorito de los favoritos

Roglic era, de entre los favoritos, el que mejor se desenvuelve contra el crono, y así lo demostró. En una crono puedes perder la Vuelta, pero no la vas a ganar, y las diferencias entre el resto de favoritos, quitando a Landa, que perdió casi 40 segundos, no son significativas.

Burgos fue la primera toma de contacto y lo importante es que ningún ciclista sufrió caída o percance alguno y la Vuelta sigue tan abierta como si no hubiese empezado. Pero claro, siempre es mejor tener el tiempo a favor que tener que recortarlo. En una etapa como esta lo que importa es arrancar, perder el menor tiempo posible, pero sobre todo no sufrir una caída que te pueda llevar atrás del todo.

La pena es que se escapase una victoria de etapa en el último momento. Les está costando mucho conseguirla en las grandes vueltas a los españoles, pero claro, el último era Roglic. Es el principal favorito, el ganador de las últimas dos ediciones de la Vuelta, y este año se acabó retirando del Tour de Francia. Esto le puede venir bien para acabar más fuerte que los últimos años, en los que sufrió prácticamente hasta el último día.

Aunque, si yo fuera Roglic, perdería mañana el maillot rojo para no desgastar al equipo. Dejaría una escapada y si los otros equipos quieren, que la cojan. No tiene por qué defenderlo desde el primer día, ya habrá tiempo para eso.