El póquer de Verstappen y Quartararo

Los dos grandes deportes del motor volvieron a celebrar sesión doble este fin de semana. El Mundial de MotoGP, en Assen. La Fórmula 1, en Spielberg. En ambos escenarios se repitieron, casualmente, similares resultados y sensaciones. Sus ganadores, Fabio Quartararo y Max Verstappen, sumaron su cuarta victoria de la temporada, y lo hicieron con un dominio abrumador sobre sus rivales. Con esos triunfos en la retina, ambos proyectan como los futuros dueños de los títulos, aunque todavía sería precipitado hacer semejante apuesta a tan largo plazo, cuando falta más de la mitad del calendario por celebrarse. Una cosa sí juega a su favor, además de su rendimiento, y es que los dos son jóvenes valores que han aprendido de experiencias anteriores. En este 2021 pilotan más maduros.

Vamos por partes. Quartararo, que el año pasado no aprovechó su fulgurante comienzo, sin Marc Márquez en escena, ha ganado regularidad en el presente, imprescindible si quieres conquistar el Mundial, como demostró Joan Mir. El francés suma y suma, ha ganado cuatro de las nueve carreras disputadas y se ha subido a otros dos podios, mientras que por detrás no se configura un rival directo. Ninguno de sus tres perseguidores ha celebrado una victoria, ni Zarco, ni Bagnaia, ni Mir. Sí lo ha hecho Miller, por partida doble, pero está a 56 puntos, a más de dos grandes premios. Las motos descansan en julio, con Quartararo asentado en el trono.

La F1 presenta un paisaje distinto, porque Verstappen sí tiene al enemigo definido, al gran campeón de la última era, Lewis Hamilton. El neerlandés ha ganado cuatro de las ocho carreras celebradas. El británico ha vencido en tres. Aquí sí hay pulso. La restante se la llevó Checo Pérez, que marca otra diferencia. En este 2021, Red Bull presume al fin de dos pilotos competentes. La escudería energética, en la despedida de Honda, juega a ganador.