Érase una vez... el Villarreal

Érase una vez un niño que se llamaba Pau, de apellido Torres, que nació y creció en Vila-real, un pueblo grande que se suele decir. Las tardes las pasaba junto a su hermano Jordi dándole patadas a un balón en la calle de su abuelo Manuel... la historia completa la cuenta unas páginas más adelante su vecino y periodista Javi Mata. Pau, en su infancia, soñaba con poder jugar un día una final con su Villarreal; Javi, en la suya, con poder contársela a ustedes. Ese día ha llegado.

Érase una vez un futbolista del montón que se llamaba Unai. Se le conocía por ser el nieto del Pajarito, un portero de época en Irún. Unai, que con la rodilla maltrecha apuraba su carrera en Lorca y que tenía más habilidad para analizar a los rivales que para regatearles, colgó un buen día las botas y se fue al banquillo a dirigir a sus compañeros. Hoy Emery vivirá su quinta final de la Europa League. Hoy al Pajarito le conocerían por ser el abuelo de Míster Europa League.

Érase una vez un empresario que compró un club en Vila-real, el equipo del que era aficionado el abuelo de Pau. De nombre Fernando y apellido Roig. Allí intimó con un hombre de fútbol llamado Jose Manuel y conocido por Llaneza. Juntos iniciaron un camino que les ha llevado hasta Gdansk. A su andar se sumó el hijo del primero, también de nombre Fernando, Negueroles por parte de madre. Les ha costado 24 años llegar, pero han llegado y seguirán andando.