Luis Enrique, ¿qué te ha hecho el Madrid?

Luis Enrique nos dejó helados, sin palabras, como si fuera un mal sueño. Dejar fuera a Sergio Ramos, el gran capitán de España en estos últimos años y el jugador con más partidos de la historia de nuestra Selección (180), y que no le valga ni para suplente en una lista que hubiese podido ser hasta de 26, es como para pensar que ha habido algo personal que desconocemos, por muchas lesiones que haya arrastrado el camero este año. Y Nacho Fernández, el mejor central de la Liga española desde enero para acá (junto a Pau Torres), tampoco cuenta para el asturiano. Ni un jugador del Madrid por primera vez en la historia de España si hablamos de una Eurocopa o un Mundial. Una aberración.

El equipo que ha luchado por la Liga hasta el último minuto y el único equipo español que ha estado en semifinales de la Champions no le ha llamado la atención para llevar a uno solo de sus jugadores nacionales. ¡Hasta el Brighton tiene un jugador más que el Madrid en esta lista! Es una broma de mal gusto, míster.

Sabemos de siempre que Luis Enrique salió mal del Madrid y en el Bernabéu hay escenas de revancha con gestos airados estirándose la camiseta del Barça y desafiando a la grada que en su día aplaudía sus carreras y sus goles vestido de blanco. En la vida no hay nada peor que el despecho. Si su manera de vengarse por su asumido sentimiento de animadversión hacia el Madrid es vaciar de jugadores blancos a la Selección comete un error grave. España se viste orgullosa con su camiseta roja cuando llegan los grandes eventos y nos da igual del equipo que sean.

Yo admiro a Busquets y le apoyaré desde ahora como mi nuevo capitán, pero millones de madridistas se sienten huérfanos por esa decisión sectaria y no futbolística, que ahí es donde está la gravedad del asunto. Ramos podía haber ido como líder veterano del grupo para hacer piña y hacer vestuario, dando consejos a los más jóvenes. Y si mejoraba durante la competición ponerle algunos minutos en los partidos según fuera avanzando la Eurocopa. No llevarle citado siquiera es para demostrar que él marca el territorio y que es el que manda.

Pero con Nacho se queda con menos excusas todavía. Convoca a tres centrales suplentes esta temporada (Eric García, Diego Llorente y Laporte) y deja fuera a Nacho, que en España y en Europa ha firmado este curso actuaciones memorables. Y lleva sólo a Azpilicueta de lateral derecho, cuando Nacho puede jugar también en esa posición si las circunstancias obligan a ello. No llevar a Nacho deja a la luz la herida abierta por Luis Enrique con el Madrid. Siempre dije que las filias y fobias no hay que llevarlas al terreno profesional, porque ahí caes en tu trampa y pierdes credibilidad.

Pese a todo, lucharé toda la Eurocopa por convencer a los madridistas de que España está por encima de todo y que hay que animarla a muerte, como hemos hecho siempre, pero hay muchos que ya me han dicho que no pierda el tiempo con ellos. Has echado sal en la herida para demostrar que tu orgullo está por encima de los intereses de un país entero. Allá tú, míster. Estaré animando a muerte a La Roja el 14 de junio en el debut ante Suecia en Sevilla, aunque no haya un solo sevillano en tu lista. Y tampoco has convocado a Navas, a Canales ni a Iago Aspas, tres jugadores que hubiesen dado mucho empaque al equipo y que se lo merecían con creces. Yo no me bajaré del barco porque mi amor por España es innegociable. Pero que sepas que has logrado algo inaudito antes de un gran evento de la Selección: que se haya instalado un ambiente de frustración y decepción antes de que ruede la pelota. Tú mismo.