Lorenzo da lecciones de periodismo

Jorge Lorenzo, a diferencia de otros pilotos, ha querido mantenerse muy ligado a MotoGP tras su retirada de la competición. No cuajó su papel como probador de Yamaha, así que desde que arrancó esta temporada tiene en marcha un canal en 'YouTube' en el que analiza la actualidad de los grandes premios. Un proyecto con todo el sentido: se trata de un  enorme campeón, con sobrada experiencia mundialista y que se expresa tanto con corrección como con soltura. Y además, habla claro. Dice lo que piensa sin andarse por las ramas, cuestionando cuando es preciso las actuaciones de sus excompañeros de parrilla. Lo ha hecho con varios en las últimas semanas, con argumentos y respeto, pero también con contundencia. Hasta aquí todo perfecto…

El problema ha llegado al comprobar el mallorquín la repercusión de su nueva faceta de youtuber. Los medios (entre ellos AS) se hacen eco de sus afirmaciones más interesantes o llamativas y eso parece no hacerle ya tanta gracia al pentacampeón mundial. Lorenzo considera que la Prensa saca de contexto sus palabras y que las utiliza de forma inadecuada. Difícil tergiversar declaraciones reproducidas textualmente de sus vídeos, se intuye que le molesta la manera en la que la Prensa presenta esas informaciones. Una decisión que, obviamente, no depende de sus preferencias sino del criterio de los profesionales. Jorge debería saber que uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras, así que, si ha decidido mantenerse en el candelero con sus vídeos, debe asumir que serán tratados periodísticamente según estimen los profesionales de la información, de forma acertada o no. Lo de echar la culpa al mensajero es un recurso tan manido como superado. Mejor ser responsable de lo que uno dice y asumir las consecuencias.