Los ignorantes

Allyson Felix es la atleta más laureada de la historia de Estados Unidos en Juegos Olímpicos (seis medallas de oro y tres de plata) y en Mundiales (12 oros, tres platas y dos bronces). La última la consiguió en el 2019 diez meses después de dar a luz a su hija Camrym y cuatro más tarde de escribir un artículo en 'The New York Times' que cambió la política discriminatoria que la firma Nike imponía a las atletas que se quedaban embarazadas. Ahora, mientras se prepara para clasificarse para Tokio en los que serían sus quintos Juegos, ha vuelto a levantar la voz.

Para todas las madres, en todas partes: eres la deportista más fuerte". Así arranca el anuncio que hace unos días Nike difundió y en el que deportistas anónimas y célebres como Serena Williams o Shelly-Ann Fraser-Pryce reivindican y celebran la maternidad. El anuncio tiene una factura impecable, las imágenes son poderosas e inspiradoras, las mujeres que aparecen son un ejemplo porque continúan entrenándose (algo que aún a día de hoy es tabú) con barrigas prominentes y compiten al máximo nivel después de haber parido. En su cuenta de Twitter, Allyson Felix empezó reconociendo los méritos, pero a continuación les reprocha su mala memoria: "Mi experiencia, junto con la de muchas otras, obligó a Nike a apoyar la maternidad de las deportistas y cuando veo este anuncio no parece reconocer esa guerra. Es hermoso y desgarrador. Celebra todas las cosas correctas, pero parece ignorar la lucha que se realizó para llegar a este punto".

Olvidan que sin ella, una megaestrella que se atrevió a denunciar públicamente que cuando se quedó embarazada la firma pretendía renovarla con un recorte salarial del 70% y que además no le aseguraba su contrato si bajaba el rendimiento después, Nike no hubiera cambiado su política. Fue ella la que les forzó a hacerlo y la que ganó lo que califica como una guerra porque lo fue. Y lo sigue siendo. No todo vale para vender ropa. Porque la ignorancia es premeditada y eso les convierte entonces en unos hipócritas.