Así cae un futuro campeón de Copa
El Athletic ve frenada su racha de imbatibilidad: llevaba ocho partidos sin caer. De nuevo le pitó un penalti Gil Manzano, el octavo en los últimos años.

El Athletic de hoy no tiene nada que ver con el del 9 de enero, aquel que quedó atascado por el aire de Madrid ante la borrasca Filomena y no pudo pisar el Wanda. Este es un producto de Marcelino ya casi acabado, facturado para aspirar a las dos Copas que se juega en unos días. Es competitivo, certero, muy ducho a la hora de buscar la pausa con el balón. Y tiene a un Muniain estelar: tres goles y ocho asistencias lleva en este 2021.
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Pero faltan tuercas por apretar. La mayor asignatura pendiente sigue siendo la falta de contundencia ofensiva y los errores individuales. El gol fuera de tiempo de descuento dejó tocado al equipo. Y el penalti de Núñez está cogido con pinzas. El Atlético ganó un partido obligado. Cuando tiene ventaja impone la ley de no jugarse a nada. El Athletic acudía menos exigido. Trianguló en los últimos metros. Adiós a ocho partidos invictos.
Hay elementos para la polémica. El equipo quedó confundido con un rechace, pensando que el tiempo estaba vencido en la primera parte. Se descentró un instante y en ese parpadeo, aprovechó el Atlético para empatar. No se excusó Marcelino, hace bien. Y el penalti es muy justo. Otra vez Gil Manzano y las penas máximas. Pero Núñez vuelve a jugar con fuego. Suárez le saca una acción de pilo, a la vieja usanza. Lleva muchas jugadas al límite y debe controlar más esas situaciones.





