¿Estuvo Márquez mal asesorado?

Resulta razonable sospechar que Livio Suppo se pronuncie en ocasiones desde el resentimiento del trabajador despechado con la empresa que le despidió. Puede que haya algo de eso en sus declaraciones sobre todo lo ocurrido con la lesión de Marc Márquez, aunque diría que más en la forma que en el fondo. Me refiero a que Suppo sabe de lo que habla, conoce bien el equipo oficial Honda, al piloto, a su representante, a los japoneses… Otra cosa es que peque de imprudente en sus aseveraciones, lo que no implica que tenga su parte de razón. La verdad envuelta en rencor deja de parecerlo, pero realmente no es así: solo se presenta menos agradable. Así que ya fuera del entorno de MotoGP, el italiano ha puesto en marcha la máquina de esparcir porquería y pocos se libran de las salpicaduras.

Me da que pensar sobre lo acertado de sus opiniones que mencione a Emilio Alzamora como el único del entorno del ilerdense que se opuso con rotundidad a un regreso precipitado a las pistas. El representante de Márquez es opaco con todo este asunto, muy pocas veces se ha pronunciado al respecto, pero me consta por otras fuentes que la teoría de Suppo tiene toda la credibilidad. Una pista que no implica necesariamente atine en lo demás… aunque tampoco va tan desencaminado. Lo grave de la cuestión es que la escasa información se convierte en el caldo de cultivo ideal para las especulaciones, los rumores y las teorías conspiranoicas. Porque sigo echando en falta, por mucho que a algunos les moleste, que el equipo médico que trató al piloto inicialmente se haya dado a la fuga. Permítanme esta última metáfora para referirme a un mutismo en las antípodas de su omnipresencia mediática cuando las cosas pintan mejor. Ojalá el culebrón termine cuanto antes con el mejor desenlace posible: tener de nuevo a Márquez subido en su moto y en plena forma física.