De vuelta con un Dakar más en la mochila

Llegar al final de un Dakar no es algo especial solo para los pilotos. Todos los que hemos formado parte de él vivimos nuestra particular aventura y el último día estallan todas las emociones. Lo primero que sientes es el cansancio acumulado durante dos semanas frenéticas viajando a lo largo y ancho de un país gigantesco como es Arabia Saudí. Después, satisfacción por haber podido sacar el trabajo adelante sin percances (más allá de la amenaza de la COVID pueden pasar muchas cosas). Y, por último, ganas de volver a casa con los tuyos, muchas.

Han sido 20 días lejos, con una tediosa semana de aislamiento en el hotel mientras todos celebraban las fiestas, con diez vuelos internos en 13 días, con momentos de altibajos, pero con la sensación de estar en un lugar especial. Siempre lo es, pero más este año con tantas ausencias. Aunque no por eso hemos dejado de estar en buena compañía, algo fundamental para tener apoyos con los que sobrellevar cada día. Sea como sea, volvemos a España con José y Mari Carmen y la mochila cargada de experiencias. Otro año más fue un placer contárselo. Ha sido duro, pero más satisfactorio de lo esperado. Hay que saber darle la vuelta a la tortilla...