Hacia la extinción del asistente

Si decimos que el sistema VAR ha sido la mayor revolución dentro del mundo del fútbol, creo que no exageramos. Ha traído al arbitraje un nuevo concepto en el que colegiados y asistentes tienen que convivir con la nueva tecnología.

Hacia dónde iremos sólo el tiempo lo dirá, pero yo creo que en cuanto a la labor del asistente el futuro es claro: desaparecerán del fútbol. El primer paso ha venido por parte del mundo del tenis, donde ya en algunos torneos, como resultado de la pandemia, han suprimido los jueces de línea y han dejado sólo el juez de silla principal.

¿En qué me baso para afirmar esto? En que el trabajo del asistente es mayoritariamente objetivo: fueras de juego, saques de banda, córneres… Entra muy poco en lo subjetivo, es decir, en las faltas. Si a esto unimos que la inmediatez en sus decisiones ya no existe (vemos cómo ahora se retrasan todas las decisiones sobre fueras de juego), podemos prever que su trabajo, al ser objetivo y no inmediato, puede hacerlo una máquina.

Al margen de esto, las grandes empresas tecnológicas presionarán para que ocurra, porque para ellas el fútbol está en un segundo plano. El primero siempre será el negocio, para vender su producto y generar grandes beneficios, que es el fin de cualquier empresa.

Una vez abierto el camino a la tecnología, no hay marcha atrás. Esto empieza a parecerse a Matrix pero sin píldora azul o píldora roja.