Copa de tópicos, Copa de sueños

Cada año a estas alturas los equipos de Primera División y sus entornos se llenan de tópicos antes de afrontrar el inicio de la Copa del Rey. El Real Valladolid no va a ser menos; querrá afrontar con ilusión, responsabilidad y respeto una nueva edición, como seguramente dirá este lunes Sergio González, su entrenador, en rueda de prensa. Así debe ser, pero de verdad. La Copa es un campo de sueños que en los últimos años se ha convertido en terreno inóspito para los blanquivioletas, y siendo verdad que la prioridad debe estar en LaLiga, crecer también es hacerlo en este torneo.

Si la temporada pasada el cuerpo técnico dignificó al Tolosa hasta el punto de que el primer analista del primer equipo asistió a verlo en directo, este curso, aun con la COVID, el honor debe ser el mismo. Ante el Cantolagua, el Pucela tiene mucho que perder y, a priori, poco que ganar, o eso puede parecer. Sin embargo, no es así. Una actuación contundente puede reforzar ese camino que el equipo empezó a emprender ante el Athletic y que le ha llevado a sumar 10 puntos de los últimos 15. Además, certificaría las palabras de Sergio, que ha ensalzado al grupo desde entonces admitiendo que la mejora ha empezado en cómo aprietan los que juegan menos.

Pero es que además el Real Valladolid librará el sábado una nueva batalla, frente al Sevilla, y otra el martes próximo contra el Barcelona. Ir a jugar tres partidos en una semana, y comenzarlos con buen pie, en lo personal o en lo colectivo, pueden servir de más de lo que cabría pensar. Es, por tanto, un partido que no se puede desdeñar; una obligación que no se deben tomar aquellos que participen con pereza, sino alertados ante las sorpresas que ofrece el nuevo y atractivo formato, que la pasada campaña se cobró en la primera ronda a víctimas como el Alavés.

Ese formato debe ser tenido en cuenta también como una oportunidad para intentar saldar una cuenta pendiente que tiene el equipo con la Copa en la última década, puesto que el Pucela no alcanza los cuartos de final desde 2007. Desde entonces el Mirandés no solo repitió, sino que llegó dos veces a semifinales, el Almería y el Leganés pudo un pie en estas años atrás, el propio Alavés, el Levante o Las Palmas cayeron varias veces en esos cuartos... Parece lógico pensar que a nadie se le va a ocurrir arriesgar la Liga por centrarse en la Copa del Rey, pero la afición seguramente agradecería soñar... y Ronaldo seguro que también.