El Madrid libra la emboscada de Bordalás

Nada que no se pudiera imaginar sucedió. El Madrid sufrió sobremanera para agarrar un triunfo que le dispara frente a un Getafe tan reconocible como bravo. Siempre es un hueso el equipo de Bordalás, con una organización espléndida y una presión tan arrebatadora como cómplice que logra desnaturalizar por completo a sus rivales. Es cierto que sigue sin obtener resultados exitosos ante los grandes por la altura técnica de estos que en cualquier jugada decide un partido. Fue lo que ocurrió ante el Madrid, donde una elaboración agitada por Benzema dispuso el carril abierto para que Carvajal arrancara el penalti de la victoria.

Antes todo resultó un engorro para el Madrid. La alineación de Zidane tuvo cierto sentido y dio cabida a los teóricos jugadores de mejor pie como son Modric, Kroos e Isco junto al desborde individual de Vinicius. Sin embargo, la ecuación no funcionó por el compromiso efectivo del Getafe y la falta de finura propia. Bordalás rellenó la medular con un hombre más y el reajuste tapó las salidas intermedias del Madrid. Sin una circulación viva, con pocos cambios de orientación, el conjunto de Zidane cayó en la trinchera del Getafe durante casi todo el primer tiempo (12 recuperaciones visitantes en campo contrario). Los mecanismos que preparó Zidane, con Modric y Kroos abiertos y los laterales por dentro o en altura, se quedaron cortos al estar desaparecido Isco y no conectar con Vinicius, también poco acertado ante la red de Damián Suárez y Nyom. Sin apenas volumen interior (18% de ataques), solo las intervenciones de Benzema airearon la partitura blanca, que echó de menos las maniobras de Hazard en espacios reducidos y el patrón creativo de un Isco errante.

El suplicio en que se convirtió el partido para el Madrid tomó otro color con los cambios de Zidane y los signos de cansancio del Getafe. Le sentó bien la entrada de Rodrygo y Asensio para abrir más el campo y cargar mejor el área. Su ejercicio de supervivencia previo, fortalecido por su cada vez más eficacia defensiva, le permitió tener ese arreón final que volvió a demostrar las hechuras competitivas de un equipo que ahora necesita de poco para sumar triunfos y descontar jornadas hacia el título liguero. Es solvente y fiable, señas de identidad que requiere al menos todo campeón.

Modric, abierto

Modric se ubica en la banda derecha para dar una línea de pase a los centrales ante el cerrojo en el carril central del Getafe. Carvajal se ofrece más arriba, pero el bloque de Bordalás está encima en todo momento.