El líder del líder

Paso de campeón.- Desde que regresó el Madrid del confinamiento, sólo nos da alegrías. Cuatro partidos, cuatro triunfos, doce puntos de doce posibles, liderato a la buchaca. Sin necesidad de hacer un fútbol de dibujos animados, sin alardes para la galería. Simplemente, defiende con firmeza (Courtois está infalible, y la zaga es homogénea y granítica) y ataca dando las dentelladas del tigre que espera a la presa para dejarla sin respuesta. Eso hizo Sergio Ramos con el 2-0 que puso el broche a un triunfo trabajado y valiosísimo. Pero ojo que enfrente había un rival con el punto de ambición alimentado por su situación desesperada y los destellos de Take Kubo, el japonés que llenó la portada del AS con ese perfil de Oliver y Benji que confirma en cada partido que pasa. Vaya jugón que le hemos quitado al Barça. Este chaval va a dar mucho que hablar. Un jugador estratosférico, como lo definió Alvaro Benito en el Carrusel. El Madrid compra futuro.

Asteroide Vinicius.- Pero el presente lo escribe con versales Vinicius Junior. Este mes de junio, para los enamorados de la astronomía y de las cosas que pasan por allá arriba, está resultando fascinante. Hace unas semanas se pudo disfrutar de la luna de fresa, un eclipse penumbral de Luna, y el pasado domingo contemplamos el llamado anillo de fuego, un eclipse solar anular. Ahora, el asteroide Apolo 441987 (2010 NY65) se aproximó a la Tierra. La piedra espacial tiene un tamaño estimado entre 140 y 310 metros y la NASA lo clasifica como un asteroide “potencialmente peligroso”. El cuerpo celeste se aproximó a una velocidad relativa de 12,88 kilómetros por segundo. Pues yo no lo he visto mirando para arriba, pero sí mirando para abajo, al césped del Di Stéfano. Vini está más rápido que antes de la cuarentena. Sortea rivales como si fuesen muñecos de cartón. Y define de lujo. Su golazo de bandera, picándola por encima de Reina, destierra para siempre el empeño en definirle como un jugador sin gol. Casi repite faena con otra vaselina al larguero. Zidane hace bien en reiterarle la confianza y en hacerle compatible con Hazard. No le va a dejar mal. Seguro.

El Gran Capitán-. Los periodistas parecemos pesados por insistir en la renovación de Sergio, pero es un traslado de lo que piensa la nutrida afición blanca. El madridismo duerme más tranquilo y feliz cuando el sevillano está en el campo. Ramos es un cheque al portador. Es el líder del líder, el jugador que transmite el gen ganador al resto de la tropa. Con Sergio en el campo no hay misión imposible, pero cuando está fuera aparecen las grietas y las goteras. Y encima mete goles como si fuese un delantero letal. Esta vez lo logró de falta directa con un golpeo sublime. Messi ha fallado sus últimos 26 intentos en esta suerte. Seguro que ha tomado nota. Y no es por hacer sangre, pero Ramos lleva en Liga 8 goles, los mismos que... Griezmann. Y ya acumula 94 de blanco. A este paso cantará los 100 antes de que acabe el curso. Es el boss del Madrid.

El VAR.- Recurro de nuevo al comodín del capitán para replicar con firmeza: “El ruido del VAR es ahora porque vamos líderes. Que la gente no se monte películas”. Carvajal carga a Dani Rodríguez, para mí dentro de la legalidad, pero por si acaso el VAR lo peritó y dejó jugar. Los mismos que ahora se aferran a esa acción callaban 24 horas antes con la inacción del VAR en el pisotón de Messi a Yeray, una roja de Primero de VAR...

El cocido ha vuelto.- En la nueva normalidad no podíamos olvidar la vieja normalidad gastronómica en los días de partido: el cocido en el humilde bar de Toñín ‘El Torero’ en Entrevías. Dio suerte. Seguimos líderes. Bendita tradición.