A los 30 años de la revolución Canal+

Ahora justo que vuelve el fútbol a la tele me recuerdan que hace estos días 30 años empezaron las emisiones de Canal +, que pasado ese tiempo se puede decir sin rebozo que transformaron la forma de ver la tele y el fútbol en este país. Como la suerte me permitió asistir a aquello como parte del equipo fundador que reunió Juan Cueto, tengo muy presente aquello. Sobre todo los nervios del primer día, cuando en un fin de semana de pruebas emitimos un combate de Tyson que nos había costado un riñón y no duró ni un asalto. Cueto y yo lo vimos juntos, en mi despacho, asistiendo impotentes a la forma en que aquel dinero se esfumaba tan rápido.

Pero estábamos en el fútbol. Canal + era una fórmula que Polanco y Cebrián trajeron de Francia, consistente en cine más fútbol. Cine de estreno, fútbol realizado con más medios y más calor de como se venía haciendo. Otros deportes también, pero siempre empezando por lo mejor, ya que se trataba de un canal de pago, ahora algo normal, entonces toda una transgresión de las costumbres. Así que si se trataba de boxeo había que empezar por Tyson, si de golf, por Augusta, si de tenis, por Wimbledon, si de rugby, por el Cinco Naciones, si de atletismo, por la Golden League, si de baloncesto, por la NBA, si de toros, por San Isidro.

En fútbol, la Liga, claro. Tomando nota de los medios que utilizaban los colegas franceses, con el grupo de realizadores de la TVG que encabezaba un tipo tan humilde como importante, Víctor Santamaría, un grupo de chicos de primer empleo y Valdano de comentarista (al año decidió entrenar y le sucedió Robinson) nos pusimos a ello. Pasado el tiempo, me hace feliz pensar que el fútbol se sigue viendo aquí según el canon que entonces escribimos. Y me hace feliz también que ahora que vuelve a lo grande con un Betis-Sevilla ahí sigan Carlos Martínez y Maldini, dos de aquella primera hora. Entre ellos habrá un hueco: el de Robin. Ánimo, chicos.