Un reto para el 'telefutbolista'

A veces, hasta los futbolistas parecen mortales, y si algo queda claro en crisis como estas es que todos somos iguales. Sus niveles de ansiedad también suben, se preocupan y sienten inseguridad ante la incertidumbre de la situación por el avance del coronavirus. Como cualquier otro ciudadano. Y esto, aunque suene extraño, tiene su lado positivo para ellos. Están ante un problema pero también tienen una oportunidad. No olvidemos que los jugadores siguen siendo modelos para la sociedad y la ansiedad (como reacción fisiológica) les prepara para la acción. Deben saber controlarla porque acarrea peligro de lesión. Así, en su caso, por ellos y por nosotros, deben tomar las precauciones necesarias con la misión de servir como un buen ejemplo para tantas personas que hoy se preguntan si de verdad es necesario. Su rol es crucial.

Conocemos ya las numerosas pautas que las autoridades sanitarias están recomendando, pero un deportista de élite tiene que llevar a cabo otras tantas si quiere mantener su nivel de rendimiento, e incluso mejorarlo con el objetivo de regresar a la competición a un nivel óptimo en el tramo decisivo de la temporada. No nos engañemos, aquí no existe el teletrabajo como en otras profesiones, y esto supone un reto que los futbolistas deben solventar con ayuda de los profesionales.

Saúl muestra su gimnasio.

Los psicólogos deportivos tienen tarea estos días. Se rompe la rutina (acudir al entrenamiento, concentraciones, viajes, partidos...) y hay que crear una nueva basada en dos pilares: la oportunidad de entrenar aspectos que en circunstancias normales la competición no nos permite, como prevención de lesiones, mejorar la preparación física o los aspectos psicológicos concretos; y mantener dentro de lo posible la normalidad con un contacto continuo online entre compañeros, cuerpo técnico y servicios médicos. Eso da seguridad, confianza y mantiene la cohesión. Una charla por videoconferencia entre todo el equipo cada cierto tiempo, para hablar de aspectos tácticos o del próximo rival, vendría de maravilla. E incluso hacer un torneo virtual de FIFA, como dinámica grupal más lúdica, podría ser una buena idea para mantener el buen ánimo que ya de por sí aumentará al estar más tiempo del habitual rodeado de familiares.

Pero hay más cosas a tener en cuenta. Una es la organización del tiempo para realizar el entrenamiento en solitario que hayan indicado los técnicos. Y otra, realizar un buen plan de objetivos a corto plazo para que el futbolista pueda mantener la motivación ya que no sabe hasta cuándo se extenderán estas medidas de aislamiento. Y, sobre todo, un buen ejercicio complementario puede ser utilizar vídeos para mejorar acciones específicas empleando técnicas como la visualización o la práctica imaginada, que necesitan un aprendizaje más específico y que pueden marcar la diferencia representando la situación de la competición y las demandas que esta exige para mantener el cuerpo y la mente activos. El coronavirus puede que debilite el trabajo físico, técnico y táctico de los profesionales durante un tiempo, pero puede favorecer que se refuerce el aspecto psicológico. Aceptemos el reto.


María Blanco es psicóloga deportiva en 'Train Your Mind'.