La 'eterna lucha' y Los Cármenes dictarán sentencia

El Granada salió vivo de un San Mamés huracanado, que no es fácil. Porque los leones salieron en modo ‘tormenta’. Pero los andaluces, haciendo honor a su lema de ‘eterna lucha’, supieron aguantar el aluvión con un Rui Silva imperial y un Duarte impecable. Hasta que llegó el gol de Muniain. Antes del descanso. Cuando más duele. Sin embargo, este equipo, lejos de venirse abajo, aguantó el auténtico chaparrón que con el apoyo de la grada parecía incontenible.

Martínez movió ficha en el descanso y cambió el dibujo. Tres centrales para paliar el tsunami Williams y el juego entre líneas del diablo vasco. El técnico vigués acertó de pleno y esa defensa de tres atrás fue el dique perfecto. Los Cármenes dictará sentencia y el ambiente no envidiará a La Catedral. Hay opciones. Ese era el objetivo. Porque en Granada todos creen en la ‘eterna lucha’.