El Derbi

Real Madrid - Atlético de Madrid

Golazo Vinicius-Mendy-Benzema

El derbi madrileño deja al Atlético ya a trece puntos, evidentemente liquidado en la lucha por el título. Incluso, se puede decir, con un panorama de lucha en el grupillo que ha de disputarse dos puestos de Champions y tres de Europa League, del cual alguno se quedará fuera. El Atlético está así por falta de gol, esa es su enfermedad, muy detectada, no corregida. En el primer tiempo fue más que el Madrid, pero se le escaparon tres ocasiones claras. Le está pasando mucho este curso. Reclamó también un penalti, una jugada de esas fronterizas que cada cual reclama de su lado. El caso es que no marcó.

Y su oportunidad pasó, porque Zidane rectificó en el descanso. Había salido con cinco centrocampistas paseando el balón y Benzema perdido arriba. Valverde, pegado a la banda, desaprovechaba lo mejor de sus condiciones. Al descanso, Courtois había tocado más balones que Benzema, Oblak no había sido incomodado y el Madrid había hecho 9 faltas por 2 del Atleti, señal de quién lo estaba pasando mal. El Atleti salía en largo y luego jugaba bien arriba con Vitolo, Morata, Correa, Saúl... El Madrid subía despacio, con balones al pie, sin posibilidades de hacer daño. Un fútbol plano y aburrido. Puro guitarreo.

Pero Zidane rectificó, sacó a Lucas y Vinicius en los extremos y todo cambió. Nada más comenzar la segunda mitad lo anunció un zambombazo de Valverde que puso en apuros a Oblak. Y pronto el gol, una maniobra de Vinicius con distracción a dos rivales y pase inteligentísimo a Mendy, que lo persiguió y se lo sirvió en bandeja a Benzema. Una maniobra perfecta por parte de los tres, y que prácticamente cerró el partido. El Madrid ya nadó y guardó la ropa, y cuando Simeone tiró del banquillo se encontró que con la racha de lesiones que lleva poca mejoría podía conseguir. Y el telón fue bajando suavemente, sin sobresaltos.