Nueve meses para ser mejor entrenador

A Zinedine Zidane no le gusta que se hable de su flor ni le gusta echarse flores a sí mismo. Él considera que sus éxitos son ante todo el resultado del talento y del empeño de sus jugadores. Sin embargo nunca peca por falsa modestia y asume que un técnico tiene un papel importante. Por eso si, como ayer, le preguntan si es mejor entrenador ahora que antes contesta de forma afirmativa, con naturalidad. Pero Zizou no cuenta públicamente lo que poca gente sabe, es decir, todo el trabajo que realizó entre el 31 de mayo de 2018 y el 11 de marzo de 2019, durante estos nueve meses de pausa.

No fueron vacaciones sino la gestación de un nuevo proyecto basado en el análisis de sus primeros dos años y medio como míster de un equipo de Primera División. Junto con sus fieles, miembros del cuerpo técnico (Bettoni, Msaidié y Plancque), reflexionó sobre sus métodos, sus entrenamientos, sus tácticas de partido, su gestión del vestuario… Realizó un balance de lo mejor y de lo peor pasando por lo regular, hizo autocrítica y subrayó los puntos positivos para nunca perderlos de vista. Hasta diseñó nuevas formas de dirigir los entrenamientos. Todo esto con el único fin de ser mejor técnico. La selección francesa o la Juventus, candidatos para acoger a Zidane, se hubieran podido aprovechar de esta evolución pero, gracias a Dios, es el Madrid quien lo disfruta ahora.