De la clase de Felipe al Rey Mago Oblak

Cada partido de Felipe es una clase para todos los chavales que quieran ser central. El rojiblanco es defensa desde que se levanta hasta que se acuesta. Enemigo de los inventos, ejerce su profesión con gran concentración, limitándose solo y exclusivamente a defender sin complicarse en zonas de peligro. A eso le tenemos que sumar su aportación en jugadas a balón parado, su potencia y convicción hacen que desatasque partidos como ante el Levante. Se inventó un golazo mientras reculaba, imprimiéndole una potencia y dirección imposible de detectar.

En la víctoria ante el Levante fueron los defensas los mejores (sumando a SuperOblak) atacantes. Se salvó en el apartado ofensivo de nuevo el supersónico Correa que en banda derecha, junto a Trippier provocaron mayor peligro. En el apartado negativo de nuevo el tic del día de Betis, en la zona de creación el equipo sigue impreciso, fallando en controles y pases que puedan dar un control de partido. En ese apartado espero más de Thomas, Joao, Herrera y Saúl, futbolistas encargados de mantener más la pelota. Solo me queda agradecer a Oblak el regalo por anticipado de los Reyes Magos. Su mano antológica del final está a la altura de un golazo de vaselina en el último minuto.