La Juve tiene otra idea y el carácter de siempre

Un equipo extremadamente competitivo. Los últimos resultados definen lo que está siendo esta Juventus. En Bérgamo ganó remontando tras ser inferior durante muchos minutos. Al Milán le venció por la mínima con un tanto en el cuarto de hora final. El gol de la victoria frente al Lokomotiv llegó en el 93'. Y ante el Genoa, en el 96' y de penalti. No ha perdido aún en lo que va de temporada y la competencia que le está planteando el Inter, segundo a solo un punto, le está exigiendo tanto que saca lo mejor de su espíritu de ganador insaciable. Eso no lo ha perdido con Sarri, teóricamente más romántico en su idea. Pero la Juventus sigue siendo la Juventus.

La gestión de Cristiano Ronaldo. El de Madeira no ha marcado con la Juve en todo el mes de noviembre. Ha jugado algunos partidos con molestias y ahora, tras regresar de los compromisos con su selección, con la que sí anotó cuatro goles, ha descansado para estar en un estado físico más óptimo ante el Atlético. Sarri le dejó en casa mientras Dybala e Higuaín se exhibían frente al Atalanta con la clara intención de priorizar el compromiso de la Champions. Una muestra evidente de que, aunque la Juve esté clasificada para octavos, quiere amarrar la primera plaza para asegurarse un sorteo teóricamente más favorable. Y los rojiblancos no dejan de ser uno de los rivales favoritos del luso, aquel contra el que más veces ha festejado después del Sevilla.

Sarri charla con Cristiano durante el entrenamiento de la Juventus de ayer.

Dybala o Higuaín, la gran duda. En principio, Sarri es reacio a juntar arriba a sus tres grandes figuras. Está usando mucho el 4-4-2 en rombo, un esquema que le permite a Cristiano jugar cerca de la portería rival sin ser la referencia de área principal. Si damos por hecho que el portugués va a empezar el partido -salvo recaída en la rodilla será así-, los dos héroes de la victoria en Bérgamo se jugarían la otra plaza. Sea quien sea el sacrificado, difícilmente lo va a entender. El Pipita está mostrando una extraordinaria voracidad y su presencia en la plantilla tiene mucho que ver con los deseos de su técnico, que ya pidió su cesión en el Chelsea. Y Dybala se resiste a conformarse con su condición de alternativa secundaria. Sarri empezó pensando que no tenía un encaje claro en su esquema y cada vez lo está usando más y con mejores resultados. Viendo el panorama, la tentación de saltarse sus propios mandamientos y alinear de inicio al tridente puede resultar irresistible, pero correría el riesgo de que se le partiera el equipo.

Ramsey es el media punta. En cierto modo, que Sarri haya pasado de su innegociable 4-3-3 a preferir ese 4-3-1-2 se explica por la presencia en la plantilla de Ramsey, un centrocampista con una impresionante capacidad para llegar desde segunda línea y que se sacrifica para el colectivo. Viene de anotar el doblete que clasificó a Gales para la Eurocopa, por lo que está eufórico.

Preocupa De Ligt. El fichaje estrella de la defensa no se está adaptando como se esperaba. Ha cometido errores que han costado goles y encima llega al partido tocado físicamente. Con Chiellini lesionado de larga duración, su ausencia supondría un problema.