Gerard Moreno, el 19 es el 9

Manita hacia la Euro. Impecable el camino desarrollado por España para aterrizar en la Euro 2020. Ni una derrota, más de 30 goles a favor y sólo cinco en contra. En este último tramo del grupo hemos firmado ante malteses y rumanos un parcial de 12-0, que deja a las claras que el grupo de Robert Moreno tiene cada vez más claro a lo que juega. Yo ya veo un estilo definido, alejado de esa obsesión de mirar por el retrovisor hacia los irrepetibles tiempos del tiqui-taca que tanto daño nos estaba haciendo. Ahora sabemos a qué jugamos, con un fútbol bien trenzado en la media punta con Fabián y Cazorla (o Ceballos cuando está sano), entradas dinámicas por los laterales (unos días con la pareja Navas-Bernat y otros, como ante Rumanía, con la formada por Carvajal y Gayà) y unos delanteros que se mueven como culebrillas (Gerard Moreno y Oyarzabal) u otros especializados en ser killers del área (Morata y Paco Alcácer). En el timón se reparten galones y protagonismo Rodri y Busquets, dando siempre nota alta. Y atrás tenemos al káiser del fútbol europeo, Sergio Ramos, unos días escoltado por Albiol y otros por Iñigo Martínez. Y Kepa de guardián del calabozo, con De Gea a la espera. Una estructura sólida de equipo. Una España creíble y armonizada en torno a una idea de juego. Me gusta.

Ojo al 19. Es el dorsal que luce Gerard Moreno con La Roja. Pero en el campo se desenvuelve como si le hubiesen quitado el 1. Un delantero centro moderno, que a sus 27 años ha encontrado la madurez personal y futbolística en la escuela del Villarreal, donde tiene un aliado perfecto en el gran Santi Cazorla. Para su suerte, el maestro de Lugo de Llanera está en su segunda juventud (cumplirá 35 años el 13 de diciembre) y es también su gran aliado con la Selección. Gerard está cada vez más suelto y efectivo. Ante los rumanos, el ariete de Santa Perpetua de Moguda (Barcelona) firmó un doblete con todos los registros de un goleador nato. Uno de cabeza, con una peinada perfecta, y otro con un remate ante el que nada pudo hacer Tatarusanu. Incluso, ayudó al 4-0 en una acción en la que Rus acabó marcándose en propia puerta para evitar el hat-trick del 19 de España. ¡Grande Gerard!

Colonia rumana. Son casi 700.000 censados en nuestro país y más de 60.000 en Madrid (más de 20.000 en Alcalá de Henares). Y una parte de esos 60.000 se dieron cita en el Wanda, dando festiva réplica a los españoles hasta que el peso de los goles fue amainando su orgullo patriótico. Cosmin Contra deja de ser seleccionador rumano y se entiende. El equipo que vimos fue una sombra siniestra, por mucho que defendiendo su camiseta haya apellidos ilustres como los de Hagi o Puscas (sin K). Tampoco Stanciu estuvo a la altura de su fama. Si no cambian el chip competitivo, veo difícil que se metan en la Euro tras la repesca.

El futuro de Robert. Horas antes del partido se supo que Rubiales ha ofrecido a Luis Enrique regresar al cargo que tuvo que dejar por una tragedia personal que conmovió a todo nuestro país. Entiendo que si el asturiano se siente con fuerzas pueda volver al cargo que era suyo de pleno derecho. Pero hay que valorar la gran labor que ha desarrollado Robert Moreno en esa interinidad que afrontó con personalidad y un estilo propio. Luis Enrique puso la semilla para esta nueva era y tiene todo el derecho a volver, pero sería justo que todos reconocieran que Robert Moreno ha estado a la altura. Con creces.