¿Influencer o leyenda?

Soy culé. Por eso hoy, en mi estreno en AS, necesito hablar de Neymar, no sé si para llevar a cabo una venganza simbólica o para explicarme los motivos para no odiarlo. Comencemos. Yo quiero que Neymar regrese al Barça. También deseaba que volviera mi ex y fijaos, he acabado siendo un cantautor de referencia en desencuentros amorosos. Por eso y porque sé que los deseos no siempre tienen razón, no sé si su retorno es una buena idea. Todo lo relacionado con él está rodeado por la sombra de la duda y la traición, todo son idas y vueltas, rumores, encontronazos. Hablamos de un futbolista monumental que dentro del campo jamás ha marcado la diferencia como debería. Sí lo ha hecho fuera y ese es su problema, parece una celebrity no un futbolista, encaja más en Instagram que en el césped. Provoca demasiado revuelo, demasiadas emociones innecesarias.

Durante el juego, a menudo, prefiere retar a jugar. Con los contratos es igual, prefiere romper a cumplir. Es puro capricho, está más centrado en los aspectos periféricos que en los centrales. Lo tiene todo, pero aún no ha hecho prácticamente nada. Neymar tiene que decidir si quiere ser influencer o una leyenda. Cualidades le sobran, ¿pero tiene el carácter para ello? Es la eterna incógnita, igual que con mi ex.

Neymar celebra un gol con el Barça.

Y es que Neymar es esa prometida que, sin aviso, te deja tirado por otro. Cuando el Madrid rozaba su fichaje con los dedos le dio el sí quiero al Barça, como una pareja infiel que se va con otro sin más. Los culés, cegados por esa sensación, pensamos que ese amor sería eterno, pero aquello que consideramos una virtud era una falla en el carácter del chico y nos dejó del mismo modo, con un puñal clavado en la espalda. A pesar de ello, yo sigo deseando que venga, prefiero lo que intuyo a lo que ha demostrado, prefiero la posibilidad que representa a lo que la realidad nos dice. Con mi ex me sucede lo mismo. Sólo el tiempo lo aclarará. Lo que está claro es que, al igual que con ella, con Neymar las emociones están aseguradas.