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Carranza femenino, una idea muy feliz

El Carranza, como todos los torneos de verano, andaba bastante de capa caída. Digamos que todos vivieron mejores tiempos, cuando no había fútbol, o no tanto, en televisión, cuando no se sabía de los grandes clubes de otras latitudes, cuando eran (sobre todo el Carranza y el Teresa Herrera, pero no sólo ellos) el escenario donde nuestros grandes clubes mostraban las novedades ante la temporada inminente. Por ellos desfilaban las grandes estrellas suramericanas, Pelé entre ellos, y también europeas. Buenos viejos tiempos que pasaron. Pero ahora el Carranza da un salto que me parece acertadísimo.

Será éste un Carranza de fútbol femenino, novedad absoluta, que llega en el año en el que hemos asistido a un Mundial que representó su mayoría de edad. También el año en el que en España hemos visto llenazos en grandes estadios, de tal impacto que hasta el Madrid se ha decidido por fin a incorporarse. Lo hará de aquí a un año sobre la base del Tacon, recién ascendido, cuya plaza compra. El Tacon, que es un buen reclamo en su cualidad de embrión del futuro Real Madrid, será uno de los invitados. Los otros serán el Betis, el Athletic y el Tottenham. Buena iniciativa de la gente lista que lleva el Cádiz.

Vamos hacia veranos sin Supercopa masculina, con lo que un Carranza femenino bien manejado podría constituirse en la noticia de agosto. Sería buena cosa para el panorama del fútbol femenino, que va despejando problemas. La totalidad de clubes ha dado conformidad a la propuesta de Rubiales de inscribirse en su fórmula, si bien con la salvedad de advertir trece de ellos que los derechos de televisión son suyos y ya los tienen vendidos a Mediapro. Este fue en realidad el ‘casus belli’ que desencadenó el follón, y la Federación se ha cuidado en su nota de obviar el detalle. Pero creo que, rodomontadas aparte, todo está en vías de feliz solución.