El Bernabéu disfrutará con Hazard

Todo lo bueno se hace de rogar. Pero tras unos días de flecos y aplazamientos morbosos, por fin hubo fumata blanca. Hazard ya es del Madrid. Fichajazo. El belga no es un gran futbolista sin más. Es el mejor de la llamada segunda línea de playa (para mí, en la primera sólo están Cristiano, Messi y Mbappé), como quedó corroborado en Rusia con un Mundial excepcional que casi mete a Bélgica en la final de Moscú. El Madrid necesitaba un fichaje así. Un jugador diferencial, de esos que en dos jugadas vuelve loco al estadio. Decía Santiago Bernabéu, antes de fichar a Juanito en 1977, que le gustaban los jugadores capaces "de poner en pie al Bernabéu".

Eso hará Hazard. Un enamorado del uno contra uno, del fútbol directo, vertical, sin complejos. Se cose la pelota a la bota y siempre encara, en un reto permanente en busca de la finta y el engaño. En suma, un mago con botas. El belga se llama Eden y eso ya te da una pista de lo que le espera en el jardín cuidado del Paseo de La Castellana. Hazard lleva años soñando con este momento. Y encima su amistad con Courtois le permitirá integrarse rápidamente al vestuario y a la idiosincrasia del club. Ya habla español mejor que Bale pese a no haber aterrizado todavía. Y llega con el trono despejado. Sin Cristiano y con Bale fracasado, el Madrid necesitaba un tipo que iluminara las pupilas de la afición. Él es ahora el mascarón de proa del nuevo proyecto de Zidane. Hazard ha ilusionado a todos. Bienvenidos al Edén. Ya estoy soñando con las noches mágicas que nos va a dar este crack en el Bernabéu...