Todo por España

Nueva era. Tocaba resetearse y en eso estamos. Luis Enrique ha dado por archivado su fallido primer intento, porque no olvidemos que después del esperanzador arranque del asturiano (triunfo en Wembley y 6-0 a Croacia) nos pegamos una costalada ante los ingleses en el Villamarín que nos dejó sin la soñada Final a Cuatro de la Liga de Naciones. Me gustó la nueva puesta en escena. Veteranos (Ramos, Navas, Busquets, Jordi Alba, Parejo…) y noveles (Iñigo Martínez, Ceballos, Asensio, Morata, Rodrigo Moreno…) dando formato a un nuevo intento por reconquistar la bandera extraviada ante la fuga de talentos impuesta por la ley implacable del DNI: Puyol, Piqué (éste por decisión propia), Xavi, Xabi Alonso, Iniesta, Cesc, Silva, Villa o Torres. A Casillas no le incluyo. Yo le espero todavía. A sus 37 años es ahora mismo el portero español en mejor estado de forma.

Centenario. Mestalla fue el escenario idóneo para la cita. El Valencia ha cumplido 100 años de vida y el club che vive tiempos de ilusión, sumido entre dos posibles títulos a su alcance: la Copa del Rey y la Europa League. Cierto que el antiguo Luis Casanova no abarrotó sus gradas, pero no podemos exigir a la afición española que de la noche a la mañana se vuelque como si aquí no hubiese pasado nada. Han sido muchos palos seguidos desde el Mundial de Brasil (2014) y es ahora La Roja la que debe enamorar de nuevo a esa hinchada fiel y leal que se tiró cinco años comiendo caviar y que ahora se conforma con un buen bocata de calamares. Demos tiempo al tiempo.

Bien Rodrigo. El jugar en casa ayudó a estimularle. Rodrigo Moreno abrió la lata en el mismo escenario en el que ha metido sus últimos nueve goles oficiales. El hispano-brasileño lleva una temporada prometedora y con España ya está asentado. Acumula cinco goles en sus 16 partidos con La Roja. Va a más.

All for Norge. Es el eslogan del país nórdico ("Todo por Noruega"). Lo conocí de primera mano en la víspera de nuestro triste estreno en la Eurocopa de 2000. Los noruegos nos ganaron en Rotterdam (en el estadio conocido como 'la bañera' donde juega el Feyenoord). Molina midió mal en una salida y ese gol irritó tanto a Camacho que no volvió a alinearlo. Miles de vikingos cantaban en las gradas su "all for Norge" hasta lograr callarnos. Pasados los años España vivió su Edad de Oro y ellos no dieron mucho más de sí. All for Spain (¡Todo por España!).

Artistas. En los rivales conocíamos a Odegaard, eterna promesa de Madrid, y King, un nueve que en el Bournemouth ya ha presentado sus reales en la Premier. Pero los que de verdad cuidaron la pelota fueron nuestros jugones. Parejo, en su segunda juventud, Ceballos y Asensio (reactivado tras la vuelta de Zidane al Bernabéu) tocaron con estilo, sentido y profundidad, con Jordi Alba y Navas como aliados en los costados. Pero nos falta gol, un mal epidémico en el fútbol moderno. El gol cuesta mucho encontrar. Los 'killers' son una especie en extinción. Pero se compensó con el debut de Canales. El cántabro es un ejemplo a seguir. Lo suyo es una lección de vida.

Sergio 'Panenka'. Se me agotan los elogios con nuestro capitán. Sólo él puede lanzar un penalti tan decisivo con esa naturalidad, con esa calidad, con esos bemoles. El sevillano es nuestra bandera, nuestra brújula, nuestro líder. El próximo sábado cumplirá 33 años. Está mejor que nunca. A tus pies, jefe.