Una clase magistral de Piqué

Nueva clase magistral de Gerard Piqué ante su sala de conciertos favorita. Tanto da que le abucheen desde que baja del autocar hasta el último minuto del descuento. El central catalán no se achica, es más, se agranda en ese estadio en el que se consagró marcando el sexto gol de una victoria que inauguró una serie de triunfos blaugrana en el Santiago Bernabéu, que ha pasado a ser el escenario favorito de un Barça que ha ganado dos veces en cuatro días para ser también el primer equipo que logra ganar en Liga cuatro veces consecutivas en el feudo blanco (0-4, 2-3, 0-3 y 0-1).

Piqué supo compenetrarse con Sergi Roberto para anular a Vinicius con unas coberturas de maestro y sacó todos los balones que le llegaron. A su lado, Lenglet se ha convertido en uno de los mejores centrales de LaLiga. Para el canterano ganar en el Bernabéu no es una costumbre aunque sea de la generación del 87, es casi una obligación y sabe lo que supone para una masa social que le venera. Se pone el foco siempre en Messi, que hizo una gran primera parte y que jugó la segunda claramente mermado físicamente, pero existe una tropa de secundarios de lujo liderada por gente como Rakitic, Piqué, Alba a la que se ha sumado Dembélé que acostumbran a marcar diferencias en los partidos en los que las estrellas andan tan vigiladas. Sin Piqué, la racha del Barcelona conquistando el Bernabéu no se hubiera producido. Siempre juega bien en el Bernabéu, pero lo que hizo ayer es de leyenda. Su partido fue sencillamente majestuoso.