Alcuéscar, el párroco amigo de Iker Casillas y la peña Fuente la Orden

En Cáceres. Alcuéscar es un pueblo que presume de estar en el centro geográfico de Extremadura. Forma parte de la Mancomunidad Integral Sierra de Montánchez. Tiene casi 3.000 habitantes, lo que lo convierte en el más poblado de la comarca. Se encuentra entre las sierra del Centinela y de la Lombriz. También es conocido Alcuéscar por tener desde el siglo VII la iglesia de Santa Lucía del Trampal, un precioso templo visigodo recientemente restaurado que es objeto de visitas turísticas por su interés histórico y artístico. El municipio cuenta con dos polideportivos en los que se desarrollan diversas actividades: clases de zumba, gimnasia de mantenimiento y entrenamientos de los equipos de la localidad. En la actualidad existen seis clubes federados: uno de fútbol (juega en la Segunda División Extremeña y marcha líder), tres de fútbol sala masculinos y dos de fútbol sala femenino. Y es muy de destacar la labor humanitaria de la Casa de la Misericordia, centro de atención y residencia de ancianos y personas con discapacidad (Premio Solidarios ONCE de 2017).

La peña. Se creó en la calle. Literalmente. Durante los actos de celebración de la Undécima (imposible olvidar aquella final ante el Atleti y la imperial tanda de penaltis en San Siro), un grupo de madridistas irreductibles de Alcuéscar disfrutó con la fiesta en la Fuente La Orden. Por eso la peña lleva ese nombre, dado que desde esa noche empezó toda la maquinaria burocrática para pedir al Madrid que les formalizase como peña. Ya tienen 112 socios que están al corriente de pago. Y no paran de crecer. Su presidente, Juan Gaspar, asume con buen humor la cruz por las bromas que tiene que soportar por tener casi el mismo nombre que el recordado presidente barcelonista, azote insistente de la tropa merengue. A su lado sonríe el párroco del pueblo, Fernando Alcázar, un cura moderno y mediático que se hizo famoso por su amistad con Iker Casillas y Sara Carbonero (él es natural de Corral de Almaguer, mismo pueblo de Sara). Por aquí también recuerdan a Cristiano. De hecho, a sólo media hora de Alcuéscar está Miajadas. Desde allí circularon fotos del portugués junto a un tomate gigante hecho monumento, que está en las habituales rutas en sus lujosos deportivos de CR7 para viajar desde Madrid a Lisboa por carretera. Y cuando se ganan los títulos la marcha vikinga acaba en la plaza del ayuntamiento (ver imagen), en cuya farola cuelgan la camiseta del Real Madrid. Nadie se atreve a quitarla. Es el respeto que se ha ganado el Rey de Europa.