Los futbolistas descalzos del Mundial y el reto de Marco Asensio

Sin zapatillas. La Administración Trump, que el 8 de mayo rompió el acuerdo nuclear firmado en 2015 con Irán, sanciona a las compañías norteamericanas que tengan tratos comerciales con el país islámico. Por esta razón, Nike se ha visto obligada a dejar sin calzado justo antes de que Irán debute en el Mundial (hoy juega ante Marruecos) a varios jugadores de la selección a los que patrocinaba. Por suerte para ellos, Adidas, marca europea que viste a la selección dirigida por Carlos Queiroz, se ha ofrecido a vestir por completo a estos futbolistas.

Cenicienta. Otro que se enfrenta a un problema con el patrocinio de sus botas es Romelu Lukaku, delantero de Bélgica que milita en el Manchester United. Esta temporada terminó su contrato con Nike y todavía no ha llegado a ningún acuerdo con ninguna marca para calzar unas zapatillas concretas en Rusia. En la preparación previa al Mundial, ha disputado tres amistosos con su selección contra Egipto, Portugal y Costa Rica, y ha lucido en cada partido tres marcas distintas en sus pies, Nike, Adidas y Puma respectivamente. Lukaku, que según la prensa británica está dejando de ganar 1,5 millones euros por no tener patrocinador, asegura no tener prisa encontrar quien le calce.

Enemigos íntimos. La rivalidad Brasil-Argentina es una de las más fuertes que existen en el panorama futbolístico. Por eso llama la atención que algunos vecinos de un barrio de Teresina, capital de uno de los estados más desiguales de Brasil, Piauí, hayan decidido pintar las paredes de sus casas con los colores de la bandera argentina y animar en el Mundial a la selección que lidera Leo Messi como protesta contra la crisis económica y política que vive su país.

Van Basten. Los padres de Marco Asensio le pusieron Marco por Van Basten, leyenda del Milán y de la selección holandesa. El madridista, que ya tiene las mismas Champions que el holandés, puede debutar hoy en su primer Mundial. Si marca un solo gol, habrá superado al ídolo de sus padres, que tan solo disputó el Mundial de Italia 90 y se fue eliminado en octavos sin anotar.