La ACB empieza el curso en paz

A principio de curso, todo son buenas intenciones. ¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien el 1 de enero que va a apuntarse a un gimnasio o a dejar de fumar? La ACB presentó este lunes su Liga. Así que hoy vamos a escribir sólo cosas bonitas. De esos cuatro años más que tiene firmados Endesa, el patrocinador del baloncesto, también metido en la Euroliga, la NBA y las Selecciones. De esos diez medallistas del Eurobasket que están en plantillas de la competición española. De esos cinco equipos que ganaron títulos la pasada temporada, un síntoma de igualdad y calidad competitiva: Valencia (Liga), Real Madrid (Copa), Gran Canaria (Supercopa), Unicaja (Eurocup) y Tenerife (Champions). O de esos dos que ya han cantado el alirón en la presente: Valencia (Supercopa) y Tenerife (Intercontinental).

De esos tres ilustres premiados por su veintena de campañas ACB: Navarro, Reyes y Mum­brú. De ese ilusionante complejo para el baloncesto base que se inaugurará este miércoles en Valencia: la Alquería. De esos dos ascendidos, el Gipuzkoa y el Burgos, porque por fin hay ascendidos, después de la supresión de aquella losa llamada canon. Y de ese acuerdo al que llegó la Asamblea en la misma tarde del lunes para poner paz en la tumultuosa relación de los clubes españoles: la Liga se reducirá a 16 equipos en un periodo de dos temporadas y los grandes aseguran su presencia durante siete. Ha costado mucho, pero los ascensos y la reducción son cambios de calado. Lo que permanece intacto es el sistema de competición. Pero hemos dicho que sólo íbamos a escribir cosas bonitas. No es fácil dejar de fumar.