El Clásico BARCELONA-REAL MADRID

Mascherano hizo dos penaltis

El peor comienzo que puede tener un árbitro en estos partidos es que a los dos minutos tenga la primera jugada conflictiva en el área. Mascherano, cada día más acabado, tuvo que recurrir a despreocuparse del balón y meterle la pierna por delante y luego desplazar a Lucas Vázquez. Fue penalti y Clos Gómez no lo vio.

En esta primera parte se reclamaron tres penaltis más. A mi entender, sentado en la butaca, si hubo uno en el minuto 23 cuando Mascherano agarró y tiró de la camiseta de Cristiano cuando intentó rematar. Otro penalti que debió señalar. Otra de las jugadas polémicas llegó en el minuto nueve. En un centro de Sergi Roberto, el balón dio en el brazo de Ramos que lo tenía pegado al cuerpo: eso no es penalti. Tampoco fue pena máxima de Rakitic ya que él despejó de cabeza, aunque es verdad que el balón le pudo tocar el brazo. En el 39’ el chut de Jordi Alba dio a Carvajal en el hombro y le rebotó en el brazo: los rebotes nunca son penaltis.

Al margen de los penaltis, Clos acertó con las amarillas en la primera parte. Sacó sendas tarjetas a Isco y Neymar y ambas fueron justas y no admiten discusión.

Gol. La segunda mitad comenzó con una falta muy clara de Varane. Fue protestada, pero fue falta. La sacó Neymar y Luis Suárez en línea marcó de cabeza. La imagen se puede parar unas centésimas antes o después... Para mí es gol legal aunque es una jugada que se puede interpretar.

En el 78’, Marco Asensio dio un taconazo en el área y el balón dio fortuitamente en el brazo de Piqué. Esa jugada no fue penalti. Después, Clos acertó al señalar la falta sobre Marcelo que a la postre significó el gol de los blancos. En el tanto no hubo fuera de juego de Ramos que se adelantó para marcar. El arbitraje de Clos Gómez se puede considerar bueno y neutral en el campo y desacertado y malo en el área de