La extraña parálisis de Florentino Pérez

La Juve y el United anunciaron ayer que Pogba ha sido autorizado a pasar reconocimiento médico con el club inglés, lo que hace ver que su fichaje es inminente. Mourinho, que ayer además tuvo la alegría de ganar la Community Shield, al Leicester, con gol de otro flamante fichaje, Ibrahimovic, se sale con la suya. El fortísimo jugador francés regresa al equipo en el que se inició y del que salió fracasado. Le apetecía más el Madrid, por sus lazos con Zidane, que le desea, y porque su recuerdo del United, claro, no es bueno. Pero al final Mourinho lo ha conseguido. Las cosas suele conseguirlas el que más hace por ellas.

Florentino no ha querido complacer a Zidane. El precio, desde luego, era muy alto, 120 millones, agravados por la insistencia del agente Raiola en una comisión descomunal. Raiola y Florentino, además, no se soportan. De manera que el fichaje estelar del verano no lo ha hecho esta vez el Madrid, sino el Manchester United, empeñado en reconstruirse para competir de nuevo por la Champions. Mientras, empieza a hacerse extraño este verano sin gran fichaje del Madrid, algo a lo que estábamos habituados. Un verano sin fichaje de Florentino es como una Semana Santa sin procesiones.

Ni fichaje grande ni mediano ni pequeño, salvo que se quiera considerar fichaje el regreso de Morata, o el de Asensio, que tanto está gustando. Alguna vez escribí que Florentino solía fracasar en primavera, cuando se reparten los títulos, y triunfar en verano, cuando se hacen los fichajes. Quizá esta vez se sienta colmado por la Undécima, la gran caza de pieza de la primavera, y por eso se lo toma con más calma. O es que el dinero empieza a escasear. El dinero nunca le había asustado a Florentino, pero ahora se tienta más la ropa. En fin, veremos, Por ahí queda todavía Sissoko. No es lo mismo, pero...