Cuesta ver a Ancelotti como adversario
Esta noche tendremos desde New Jersey un Madrid-Bayern, o algo parecido. Y digo esto porque ambas alineaciones distarán mucho de ser ‘las de verdad’. Estos años pares, de Mundial o Eurocopa (y éste, excepcionalmente, con una Copa América fuera de turno) retrasan las vacaciones de las estrellas, y el Madrid y el Bayern están llenos de ellas. Hoy esperamos por parte del Madrid una alineación parecida a la de los dos partidos anteriores, aunque quizá ya Modric, Sergio Ramos y James tengan unos minutos. Al Bayern le faltan también casi todos los mejores, incluido el recién fichado Renato Sanches.
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El partido coloca al Madrid frente a Ancelotti, al que cuesta ver como adversario. Dejó buen recuerdo aquí y su despido fue tan injusto que en aquel atropello se dejó Florentino el primer gran jirón de su prestigio. La gente le quiere y se notó. Se entendió con el madridismo. Su salida nos remitió al triste episodio de Benítez, tan distinto a él, remediado con la ascensión de Zidane. El francés había aprendido de Ancelotti, como segundo suyo. Algo hay de él en el método de Zidane, partidario, en su línea, de no agobiar a los jugadores, de llevarles con cuerda larga para obtener de ellos la mejor respuesta.
Pero con bajas o sin bajas, con amigo en el banquillo (y hasta en el campo, ahí estará Xabi Alonso) o sin él, un Madrid-Bayern es un Madrid-Bayern. El equipo bávaro es el gran enemigo europeo del Madrid, un fantasma ante el que ha sufrido muchos episodios que le gustaría borrar de su historia. Así que ganar este partido importa. Además, el equipo que se juegue dentro ya de pocos días la Supercopa contra el Sevilla no va a ser muy distinto del que veamos hoy. A ver si para entonces Benzema está por fin curado. Jesé, por cierto, ya se va. Hace falta que Morata se venga arriba. A ver si hoy...




