Pogba es el gran test para Zidane

Zidane dio su primera conferencia de prensa y a la pregunta sobre si ha pedido a Pogba dijo que le gusta. Y no me extraña, a mí también me gusta. Me gusta a pesar de la Eurocopa, en la que no ha estado a la altura del precio que lleva colgado, entre otras cosas porque Deschamps le utilizó con frecuencia en posiciones que no le van del todo. Yo sí le veo en el Madrid, que tiene un déficit de energía. Le veo en la posición de Kroos, que juega muy bien, pero ha perdido entusiasmo de un año a otro. Kroos, en un medio campo diferente del que formó con Modric y James, quizá pudiera volver al medio centro.

El caso es que yo entiendo que la llegada de Pogba mejoraría al Madrid, y sé que decirlo no es popular. Y bastan esas palabras suaves de Zidane (...me gusta...) en voz bajita, como suele hablar él, para confirmar que anda apretando a Florentino en esa dirección. Claro que traerlo cuesta tanto dinero que haría necesario vender a James, cosa que a Florentino le rechina... Y por otro lado está el United, donde Mourinho aprieta y tiene ventaja, porque su relación con Raiola, el agente de Pogba, es muy buena. Mkhitaryan e Ibrahimovic, ya fichados para el nuevo United de Mou, son del propio Raiola.

A cambio, está la avería de la libra con el Brexit, que supone que la operación le cueste más al United que al Madrid. Y Pogba prefiere el Madrid, se sabe. El otro día le hicieron un juego con las tres camisetas, la de la Juve, la del United (por donde pasó sin que Ferguson le diera mucha bola) y la del Madrid, y se mostró cariñoso con esta. Zidane se juega en este envite una parte de su crédito ante la plantilla. Los jugadores van a saber cuál es de verdad su fuerza en la casa, si la de un recurso de urgencia que salió bien porque sonó la flauta o la de un hombre con mando en plaza a quien Florentino atiende.