Krycho, Monchi y Sampaoli

Rey Midas Monchi lo ha vuelto a hacer, incluso en las que parecen horas bajas, poco después de haber pegado aquella espantada interruptus. El de San Fernando compró a Krychowiak por cinco y, dos años y dos Europa Leagues por medio, lo vende por casi 30. Alrededor de 450 millones en traspasos suma ya el Messi de los directores deportivos desde que mandara a Reyes a Londres a cambio de 4.000 millones de las antiguas pesetas. Vaya máquina de hacer dinero.

Con todo, algunos no entienden que se haya dejado ir al polaco, y menos a un recontramultimillonario club como el PSG, por bastante menos de lo que recogía una cláusula de 45 millones. Alguna razón oculta habrá para que la negociación no se haya dilatado. Cuentan gargantas profundas del Sánchez Pizjuán que al Profe Sampaoli no le importaba demasiado que Krychowiak se marchara. Por ahí andaría el quid de la cuestión. Quejarse de Monchi, a estas alturas, parece un ejercicio de esnobismo, locura y/o extraña obsesión.