Del 'ojonalty' al 'Juanpi-scinazo'

Volvía el Espanyol a La Rosaleda casi como quien vuelve a casa, aunque sea una vez al año como el militar del Almendro, pues llevaba tres temporadas seguidas ganando en el estadio del Málaga. Pero acabó resultando una visita al lugar del crimen, ya que resurgieron los fantasmas anteriores a esa racha: concretamente, los del 30 de noviembre de 2011, cuando los pericos perdieron por un penalti que Romaric cometió por tocar el balón con... ¡el ojo! Aquello vino a llamarse el ‘ojonalty’, aún célebre entre el españolismo, y tuvo este domingo continuidad en otra acción igual de decisiva, que podríamos denominar el ‘Juanpi-scinazo’, y que birló de una tacada dos puntos al Espanyol.

Martínez Munuera tragó con la argucia del venezolano, que se desmayó ante Víctor Sánchez, y señaló el penalti que desembocó en el definitivo 1-1. Que no fue otra cosa porque —amén de otro gol del enrachado Diop— ambos conjuntos parecieron conformarse con un empate que les acerca a la permanencia y, en el caso del Espanyol, por un planteamiento inicial tan lícito como ultradefensivo. Un homenaje de Galca a Aguirre, Lotina y Clemente. A todos ellos a la vez.