La vergüenza del fútbol

Indecentes. Esta semana hemos sentido estupor al ver a supuestos aficionados de tres equipos, PSV, Arsenal y Sparta de Praga, como humillaban y vejaban públicamente a varios mendigos en Madrid, Barcelona y Roma. El fútbol sigue arrastrando a lo peor de la sociedad. Invadido durante mucho tiempo por los violentos y racistas, aceptados y subvencionados por muchos equipos, el fútbol tardó en despertar contra esta sucia lacra, pero finalmente lo ha conseguido. La gran mayoría de aficionados ha interiorizado que corear insultos o amenazas hacia los rivales en los campos es, además de degradante, un delito que debe ser sancionado. Pero el fútbol también debe preocuparse de lo que pasa fuera de los estadios y la obscena razzia de esta semana contra los indigentes tiene que ser cortada de raíz por los clubes. Las humillantes escenas que se han visto deben hacer actuar de inmediato a las administraciones correspondientes (UEFA, clubes, gobiernos..) y que los responsables tengan un castigo ejemplar. Hay que seguir vaciando de escoria nuestro querido fútbol. No nos relajemos.
Sorteo. Malo para el Atleti. A pesar de que Simeone intentó poner buena cara y lanzar un mensaje de ilusión, el emparejamiento con el Barça cayó como una losa en la familia colchonera. ¿Qué hemos hecho para merecer esto?, pensarán. Con el tridente en velocidad de crucero ultrasónico, se hace muy difícil pensar en una heroicidad rojiblanca, porque eliminar a este Barça sería eso, una epopeya. Me imagino al Cholo en plan Leónidas, peleando con honra hasta el final, pero cayendo. El Real Madrid ha tenido suerte y está ante una increíble oportunidad para achicar agua de la nave. Pero tendrá que remar fuerte porque con dejarse llevar por la corriente como hasta ahora no va a ningún sitio. Zidane, además de buenas palabras, tendrá que sacar otra cosa.
Noticias relacionadas
Cañoneros. Vivimos un momento de buenos rematadores de área: Luis Suárez, Aduriz, Lewandowski, Cristiano, Ibrahimovic… Les tiras un melón y rematan un misil. El mejor ahora mismo es el uruguayo. Habiéndose adaptado perfectamente al estilo del Barça, y de Messi, se ha convertido definitivamente en el ariete que otrora echaban de menos los azulgranas. Nos está dejando estampas rematadoras de todo tipo, escorzos, voleas, oportunismo depredador… Y luego sale a hablar con la prensa con esa vocecita tímida de asesino en serie. Jugadorazo.
Los buenos chicos de Vicente. Bartra y Nacho no rascan bola en sus equipos; Mata, Cesc y Pedro pasan por malos momentos de juego; el mismo Vicente dice que Alcácer y Morata no andan finos… La Selección no está para tirar cohetes. Y eso que, por fin, nos hemos quitado a Diego Costa.



