Zidane sufrió su primer contratiempo

La primera salida de Zidane acabó en empate, ante un Betis que salió muy bien, marcó por delante, y luego sufrió lo indecible para frenar al Madrid. Zidane escogió a James por delante de Jesé, que aunque no estuvo bien arropó algo más el medio campo y permitió a Modric jugar todavía mejor de lo que suele. Y cerca de éste también lució Isco más que otras veces. Más objetable fue otra decisión de Zidane, sacar a Danilo en lugar de Carvajal. La tuvo que corregir sobre la marcha y eso hizo todavía más patente el error. Entre Danilo y Carvajal hay demasiada distancia como para pensar en alternarlos.

El resultado de todo fue que tras el 1-0, que premió el mérito inicial del Betis, el Madrid mandó en el partido pero le faltó algo. Le faltó que James fuera más incisivo, que Danilo acertara un pase, aunque fuera uno solo, y le faltó también Cristiano, que trabajó pero estuvo desacertado. En realidad, todo el ataque del Madrid fue Benzema, todo lo peligroso ocurrió en torno a él. Incluido un penalti del que fue víctima, por pisotón de Petros, y el gol, ganado a pase de James, que recibió en fuera de juego. A Martínez Munuera se le reclamó otro penalti, por agarrón a Cristiano, más difícil de ver. Estuvo muy mal.

Al final, júbilo en el Betis, para el que este empate, con Adán de héroe, sabe a gloria (incluso rozó la victoria en una escapada final de Rubén Castro) y decepción del Madrid, al que el Barça se le va a cuatro puntos y con un partido menos. Con el empate en el Manzanares, en partido bravísimo entre Atlético y Sevilla, la jornada fue negocio redondo para el Barça, que echando las cuentas al modo que lo hacía Boskov, ha ganado siete puntos: los tres suyos más los dos y dos que dejan de ganar sus rivales madrileños. En estos tiempos, empatar es perder y por eso al Madrid le deja mal sabor de boca su buen partido.