Del gran Thomas al regreso de Benítez
El Atlético es líder de la Liga, bien es cierto que con un partido más que el Barça, que se debe el que tuvo que aplazar por causa del Mundialito. Un partido no fácil, por cierto, la visita a El Molinón, que cubrirá el 17 de febrero. Pero, aun con esa reserva, el Atlético es líder en justicia, porque su ritmo de puntuación es vigoroso. Los partidos le cuestan, pero los suele sacar gracias a su firmeza atrás y al esfuerzo colectivo. No tiene definido el ataque, en el que entran y salen unos y otros sin convencer del todo ninguno salvo Griezmann (dicho sea pese a su flojo partido de ayer) pero va saliendo adelante.
Noticias relacionadas
Para alcanzar por fin la punta tuvieron que coincidir ayer dos bríos: el del Espanyol y el de Thomas. El Espanyol se lo puso difícil al Barça, con un partido un poquito como de guerrilla urbana, con lo que las ocasiones del fabuloso tridente no fueron tan numerosas como otras veces. Aunque también hay que decir que alguna se escapó de milagro. En cuanto a Thomas, desatascó, como en Vallecas, un partido que al Atlético se le había bloqueado. Me explico mal que Simeone no utilice más a este jugador, que ya lució en el Mallorca y el Almería y que le ha dado cuatro puntos en cuatro días.
Ahora le toca al Madrid, que tiene la oportunidad de, al menos, alcanzar al Barça, dejando aparte lo de El Molinón. Benítez es bien recordado allí, así que se va a producir la circunstancia extraña de que le reciban con pancartas en campo rival, mientras en el propio se abuchea su nombre cuando le anuncian en el marcador electrónico. Allí, desde luego, estuvo bien. Incluso profesó de antimadridista feroz cuando dijo tras una visita al Bernabéu aquello de “aquí hay que hacer el doble para llevarse la mitad”, así que es normal que le añoren. Pero ahora su empeño es otro: convencer a los madridistas.




