Negados ante el gol
El Madrid acabó la última Liga metiendo siete goles al Getafe y ha iniciado ésta ciego ante la portería rival en Gijón. Pero el equipo de Benítez atacó sin desmayo y acabó acorralando al Sporting. Veo un serio problema de puntería...


Sin pegada. En la pasada Liga, el Madrid se quedó a un empate del título. Encajó más goles de los que debía (38), pero en ataque firmó el segundo mejor registro de la historia (118). Con Benítez, el equipo se está reestructurando para tener un mayor equilibrio defensivo y permitir a Keylor Navas (o Kiko Casilla) que tengan más calidad de vida y menos sobresaltos. Como el objetivo es loable y profesional, me da miedo que en esa rígida búsqueda del orden táctico el Madrid pierda frescura y pegada. Es cierto que anoche Cuéllar fue el gran héroe del Sporting y que su portería fue asediada en el tramo final del duelo. El ejército de Rafa disparó 22 veces a gol, ocho de ellas entre los tres palos. Muchísimo. Pero eso es tan verdad como recordar que en los nueve partidos disputados desde que arrancó esta nueva era el equipo se quedó sin gol... ¡en cinco! Ni más ni menos. Algo hay que analizar para explicar por qué Cristiano, Bale o Jesé no ven puerta. Se llega y se llega, pero no hay manera de nadie la enchufe. El caso de Cristiano es el más claro. Lo intenta como siempre, pero está negado...
Fiero Sporting. Al Pitu Abelardo hay que felicitarle porque su equipo, que lleva dos años sin poder fichar en condiciones por sus problemas económicos, ha construido un Sporting con identidad, intensidad y un coraje que resultan envidiables. Ellos jugaron con sus armas y sacaron un punto que les sabrá a gloria. Jugando así, veremos a los asturianos otro año en el vagón de la élite de la Liga.
Ay señor Estrada... El señor de negro se llamaba Estrada Fernández. No caeré en la estrategia de Schuster de recordar que es catalán para cargarme de razones con su arbitraje de ayer. Pero es bueno analizar lo que ha ocurrido en el primer episodio de esta Liga. En San Mamés pitó un colegiado madrileño, qué cosas. Del Cerro Grande, que para más inri pitó el pasado martes el Trofeo Bernabéu, regaló al Barça un penalti inexistente de Elustondo que encima venía de un fuera de juego de Luis Suárez. Si el hombre quería disimular por su condición de madrileño lo hizo de cine y fijo que el Barça estará agradecido por ello (aunque Messi no respondió a la cortesía errando el penalti). Volvamos a Gijón. Estrada Fernández no se cortó. El agarrón de Sergio Álvarez a Cristiano es de los que se recuerdan. Penalti de libro y biblioteca. Y no me vengan con lo del gol fantasma anterior porque las imágenes de televisión demuestran que el esférico no entró en una parte de su circunferencia. Primera jornada y los errores arbitrales ya se han repartido en direcciones opuestas. Ojalá sea una excepción...
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Debut de Kovacic. La suplencia de James me pareció de alto riesgo (es tan bueno que fastidia ver al colombiano en el banquillo), pero lo que más me chocó es que el míster dejase a Cheryshev en Madrid y a Lucas Vázquez en la grada. Sin embargo, Kovacic, que fue presentado el miércoles y apenas ha entrenado con sus nuevos compañeros, viajó y jugó en la recta final, saliendo por Isco. Me parece muy precipitado. Y poco justo.
Con fe. Como el Madrid atacó y atacó y nunca se rindió, no seré yo el que pierda la fe por este empate inesperado. Me animan Gabi Teletipo y María José, que este verano se nos casaron en Guadalupe, y las peñas La Séptima Copa de Santa Perpetua de Mogoda, Vallmoll, El Prat, Alaior, Xirivella, Juanito de Barcelona, Ibérica de Gijón y Los Yébenes de Aluche. ¡Ánimo!



