Milagro ficha por el Barça
Noticias relacionadas
En el Barça jugó ayer un factor providencial, una especie de futbolista provisional llamado Milagro. Atajó un penalti, atajó balones de impredecible trayectoria y corrigió delante y detrás fallos que parecían provenir del cansancio y la desatención producidas por el partido dificilísimo de París. Fue asistido ese jugador Milagro, sobre todo, por los dos milagros físicos del partido, Bravo y Messi; Messi fue el mejor defensor, atacando desde atrás, y Bravo fue milagroso una y otra vez, frente a un Valencia que parecía un toro con cuernos afilados, detenidos sólo por ese jugador Milagro.
Para acabar con la diarrea súbita, al Barcelona lo asistió esa otra M de sus jugadores de ayer; Messi quiso aliviar el pasado de los 90 minutos y marcó un gol que parecía, en ese último minuto, una réplica del comienzo, cuando Luis Suárez marcó ese gol que parecía que iba a quedarse solitario en el marcador.




